Algarabía

¡Salud! Este es el origen de la 'chela' y así inició su producción en México

Comunidades del norte de México la utilizaban antes de la llegada de Cortés; pero la cerveza elaborada con cebada aparece en el país en 1544: te explicamos.

Aunque existen diferentes creencias sobre la aparición de la cerveza —según la mitología egipcia, el dios Osiris fue quien enseñó a la humanidad a elaborarla—, algunos de los hallazgos más antiguos sobre su existencia fueron encontrados en Sudán y tienen aproximadamente 10 mil años.

En las transacciones comerciales del pueblo sumerio —4,000 a.C.— aparecía con frecuencia un tipo de bebida que se obtenía a partir de la fermentación de granos de cereal, la llamaban siraku, y su popularidad se extendió por el Mediterráneo Oriental; pero es en Egipto donde encontramos el primer vestigio de la cerveza de malta: los egipcios lograron mejorar la fórmula original de la cerveza reforzando y refinando su sabor y aroma al utilizar ingredientes como el azafrán, la miel, el jengibre y el comino.

Existen también pruebas de que los chinos hacían una clase de cerveza llamada kiu hace más de 4 mil años. Las antiguas cervezas chinas fueron fabricadas a base de cebada, trigo y mijo, así como —obviamente— de arroz.

A pesar de que los romanos consideraban la cerveza «alimento de bárbaros» —ellos tomaban vino—, Hipócrates solía recomendar a los médicos que la recetaran por ser «un calmante suave que apaga la sed, fortalece el corazón y facilita la dicción».

Sin embargo, la mayoría de los estudiosos han encontrado datos fehacientes de que fue en Bélgica, durante el medioevo, en donde los monjes añadieron por primera vez el lúpulo y con ello empezaron a elaborar diferentes tipos de cerveza, así como diferentes graduaciones. Hacer cerveza era una labor familiar encomendada frecuentemente a la mujer o a los monjes; muchos monasterios cobraron fama por la cerveza que elaboraban.

La cerveza tuvo un fuerte impacto entre los pueblos del norte y centro de Europa, lugares en donde pronto se convirtió en la bebida festiva por antonomasia. La forma y la tecnología para elaborar la cerveza fueron evolucionando en los diferentes países en donde se consumía. En un principio sólo podía elaborarse en ciertas temporadas —en la época de calor, por ejemplo, era imposible, pues se echa a perder muy fácilmente.

Existen tres tipos de cerveza, según la fermentación a la que se les haya sometido: de baja fermentación son las Pils, Barabas, Bocks, Dortmunder y Lager, que son más bien claras como la Heineken, la Sol, la Corona o la Budweiser; de alta fermentación como las Ales, Stouts y Trapenses, que son oscuras como la Guinness, la Negra Modelo o la Noche Buena; y las de fermentación espontánea o Lambic,que son totalmente artesanales y sólo se fabrican en Bélgica. Cada tipo de cerveza requiere una temperatura adecuada —no todas deben tomarse frías— y un vaso o una copa específicos que permitan apreciar su aroma y su sabor. Al igual que en muchas sociedades de la antigüedad, las tribus mexicanas utilizaban una bebida de grano fermentado en sus rituales.

Los coras y los tarahumaras del norte de México la empleaban mucho antes de la llegada de Cortés. Pero la cerveza elaborada a partir de la cebada hace su aparición en México en 1544.

Alfonso de Herrera, miembro de la expedición de Cortés y emisario de este ante Carlos V, recibe del monarca la autorización para producir cerveza en las Indias.

De Herrera construye la primera fábrica de cerveza del nuevo continente —en las faldas del Iztaccíhuatl— en la hacienda llamada El Portal, para aprovechar las «puras y cristalinas» aguas del deshielo.

La industria cervecera no cobró importancia en México sino hasta bien entrado el siglo XIX, cuando empiezan a surgir algunos ensayos de fabricación de cerveza dignos de todo encomio. Fue así como se fundaron la cervecería de La Pila Seca —1825— y La Candelaria —1849—, ambas de corta vida.

En 1860 se estableció la Cervecería San Diego en la Ciudad de México y en 1865 empezó a funcionar la Compañía Cervecera Toluca y México, primera en fabricar en el país una cerveza de fermentación baja, del tipo de las que se elaboran en la actualidad.

A pesar de que pronto se inició la industria cervecera en México, durante los siglos XVII y XVIII hubo un rezago, no se crearon nuevas compañías y la cerveza que se producía era casera y de baja graduación.

No fue sino hasta 1890 que la industria cervecera empezó a crecer en todo el país, primero en Monterrey y posteriormente en Veracruz, en donde se elaboraba cerveza con agua de los manantiales de El Pico de Orizaba.

Con el auge del porfiriato y el apoyo directo de Díaz a inversionistas extranjeros, empresarios franceses y alemanes introdujeron al país tecnología europea de punta para la producción cervecera. A principios del siglo pasado, por ahí de 1904, la cerveza mexicana ya era considerada entre las mejores del mundo.

En 1925 empezó a funcionar la Cervecería Modelo y, para 1945, la industria cervecera logró un desarrollo más importante y pronto se empezó a duplicar la producción de la cerveza mexicana a nivel mundial. Las nuevas compañías se ubicaron en zonas estratégicas de la República Mexicana, como es el caso de Cervecería de Toluca y México —1935—, creadora de la Victoria; Cervecería Estrella—1954— creadora de Estrella; y Cervecería del Pacífico —1954—, creadora de Pacífico. Después de varias fusiones y adquisiciones, Grupo Modelo se irguió no sólo como el principal productor y distribuidor de cerveza en México, sino también, como el poseedor de mayor cantidad de marcas. Le sigue en importancia la Cervecería Cuauhtémoc Moctezuma. El gusto por la cerveza mexicana se ha incrementado a pasos agigantados a nivel internacional.

No hay bar en Nueva York, París o Sidney en donde no podamos encontrar una Corona o una Sol. Los mexicanos somos apasionados de la cerveza; a algunos nos gusta la espuma, a otros no. Hemos creado bebidas como «la michelada», «la chelada», «el submarino» o «el bull». Debido al clima, al tipo de cerveza que producimos y a nuestra idiosincrasia, nos gusta tomarla bien fría y aprovechamos cualquier lugar y momento para hacerlo.

No cabe duda que en un partido de futbol, viendo el mundial por tele, en la Plaza México, en una comida de domingo, en el estadio de beis, en el antro, con una cena ligera, a las dos de la tarde del sábado, en el coche, en la playa, en la alberca, en Acapulco, de campamento, cuandola sed arrecia, o a cualquier hora y en cualquier lugar: una cerveza es básica y necesaria.

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