Goran Dragic, clave en el repunte de Miami
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Goran Dragic, clave en el repunte de Miami

bulletEl esloveno se transformó de un buen asistente en el baloncesto europeo a un anotador en la NBA, y ha sido fundamental para que el Heat de Miami posea su mejor inicio de temporada en las últimas cuatro.

Alain Arenas
26/01/2018
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Goran Dragic no contaba con la mayoría de edad y sólo tenía un año como basquetbolista profesional cuando abandonó, en el verano de 2006, su natal Eslovenia para fichar con el Baskonia de la Liga Endesa. Pero el ahora guardia del Heat de Miami nunca jugó con el cuadro vasco, debido a que fue prestado al Unión Olimpija esloveno y el Murcia español. Fue en este último en el que coincidió con Manuel Hussein, entonces entrenador del equipo.

“Cuando vi su explosividad en la penetración y la capacidad que tenía para repartir asistencias le pedí a la directiva que lo firmara, aunque fuese a préstamo”, recuerda Hussein en entrevista con El Financiero. “Cuando al fin lo empecé a entrenar no sólo confirmé sus cualidades, también me sorprendió que hablaba español, pese a que nadie de su familia lo hacía”.

Dragic no era un experto en el idioma, pero –según Hussein– se daba a entender. Aprendió las bases en las clases que tomó en la secundaria y preparatoria, mientras que practicaba cuando veía programas de televisión en español en sus ratos libres. El coach asegura que esto le permitió entender correctamente las instrucciones del cuerpo de entrenadores durante las prácticas y los partidos.

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El guardia sólo completó dos temporadas en el basquetbol europeo. La 2006-07 con el Murcia y la 2007-08 con el Olimpija. Posteriormente se inscribió en el Draft de la NBA en 2008, en el que fue seleccionado por San Antonio, que inmediatamente lo transfirió a Phoenix. Ahí fungió como suplente de Steve Nash, quien entonces era uno de los mejores movedores de balón de la Liga.

Nunca pudo ganarle el puesto al canadiense, por lo que fue transferido en la mitad de la campaña 2010-11 a Houston, en el que fue titular desde su llegada. Dos cursos más tarde regresó como agente libre a Phoenix, en el que vivió una de sus temporadas más brillantes. En la 2013-14 registró 20.3 puntos por partido, su cifra más alta desde su llegada a la Liga.

El esloveno fichó por Miami en la campaña 2014-15, días después de que LeBron James anunció su salida de la organización. Firmó un contrato por cinco temporadas y 85 millones de dólares, el más lucrativo en la historia para un jugador de esa nacionalidad.

Desde entonces, el guardia es la esperanza del cambio generacional del Heat, que sufrió la salida de Dwayne Wade y el retiro de Chris Bosh. En el presente curso promedia 17.3 puntos por encuentro, que lo sitúan como el líder del equipo en ese departamento. Es uno de los principales responsables del repunte de la franquicia, que perdió 8 de los primeros 14 encuentros de la presente campaña, pero que ganó 11 de los últimos 15. En seis de ellos (ante Orlando, Detroit, Toronto, Indiana, Milwuakee y Chicago) anotó, por lo menos, 20 unidades.

“Entendió que la única forma de que lo valoraran es que anotara más. Se transformó cuando llegó a la NBA, porque en España y Eslovenia siempre dio más asistencias de lo que anotaba. Ahora es lo contrario. Una vez más supo adaptarse a la Liga en la que se encontraba”, agrega Hussein.

Goran es hijo de Mojca y Marinko Dragic, quienes lo criaron junto a su hermano Zoran –jugador del equipo Anadolu Efes turco– en Liubliana, capital de Eslovenia. El exentrenador del Murcia dice que es unido con su familia. Cada vez que podía –asegura– se reunían en Murcia o Eslovenia para pasar tiempo juntos.

Su ídolo era Drazen Petrovic, el exjugador croata que murió en un accidente en motocicleta en 1993 y uno de los primeros basquetbolistas nacidos en el Este de Europa que llegaron a la NBA. En el campeonato europeo que se desarrolló en septiembre pasado usó el número tres en su honor. El gesto no pasó desapercibido. Biserka Petrovic, la madre de Drazen, le envío una camiseta de su hijo en agradecimiento. “Es uno de los regalos más bonitos que alguien me ha hecho en la vida”, expresó Goran entre lágrimas.

Las buenas actuaciones de Dragic ayudaron a que el Heat –que mañana visitará a Charlotte– posea su mejor inicio de temporada en las últimas cuatro. Registra 27 partidos ganados y 20 perdidos, que lo colocan en la cima de la División Suroeste y en cuarto lugar de la Conferencia Este, sólo por debajo de Boston (35-14), Toronto (32-14) y Cleveland (27-19).

“Es uno de los grandes jugadores que nacieron en las naciones que formaron la antigua Yugoslavia y fue el pilar en el que se basó la reconstrucción del Heat. Sin las grandes figuras que Miami tuvo a finales de la década pasada e inicios de la actual, él fue quien tomó el papel de líder. Pocos jugadores pueden tomar un rol así en la NBA”, sentencia Hussein.

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