Abierto Mexicano de tenis cumple 20 años
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Abierto Mexicano de tenis cumple 20 años

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Abierto Mexicano de tenis cumple 20 años

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15/01/2013
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Redacción Online
 
En la década de los años 90, el tenis mexicano vivió una etapa de franco esplendor, cristalizado en: un equipo Copa Davis ubicado en el grupo mundial, cuatro jugadores rankeados dentro de los primeros cien del mundo, largos circuitos satélites y varios torneos Challengers.
 
En ese punto, surgió la necesidad de crear un torneo nacional en el que los jugadores mexicanos pudieran enfrentarse a los mejores a nivel internacional y así ganar puntos ATP como locales.
 
Por tal motivo, la Federación Mexicana de Tenis buscó la oportunidad de comprar una de las franquicias del ATP para operar un torneo. Se buscó durante varios años, hasta que en mayo de 1992, Pierre Darmon, en ese entonces Vicepresidente de la ATP en Europa, llamó a Jesús Topete para ofrecerle la oportunidad de que México adquiriera una franquicia de un torneo Internacional Series, mismo que en ese momento se jugaba en Brasil.
 
Fueron muchos los aspectos a considerar antes de adquirir el torneo. Se necesitaba financiamiento para adquirir la franquicia, contar con una infraestructura técnica, un lugar donde realizar el torneo, una cultura tenística y patrocinadores.
 
Fue hasta junio de 1992 que durante el torneo de Roland Garros, se firmó la transferencia del torneo que se jugaba en Maceió, Brasil. El torneo fue comprado finalmente por la empresa Mextenis a la empresa Tawaric Promoçoes.
 
Firmado el contrato, la ATP puso como condición que la edición del torneo de 1993 no fuera cancelada, sino que se realizara, ya sea en México o en Brasil. El comité organizador del Abierto Mexicano de Tenis, teniendo conocimiento de la petición de la ATP y a pesar del poco tiempo para la planeación, optó por realizar el torneo en la Ciudad de México.
 
Fue así como el primer Abierto Mexicano de Tenis se realizó en la semana del 22 al 28 de febrero de 1993, en las instalaciones del Club Alemán, al sur de la Ciudad de México. Para el público asistente todo era nuevo, ya que había jugadores ubicados dentro del top 100 del ranking ATP, enfrentándose a jugadores mexicanos que mostraban su mejor nivel, lo cual fue todo un éxito.
 
Ese primer torneo, incorporó elementos memorables para los asistentes; el estadio en el que se jugó la primera edición era tubular y tenía capacidad para 3,317 personas. El draw principal fue todo un deleite para los asistentes, pues como cabeza de serie se encontraba el español Carlos Costa, quien en ese momento ocupaba el puesto 13 del ranking mundial, mientras que el segundo sembrado era el austriaco Thomas Muster, quien, tiempo después, se convertiría en el número 1 del mundo.
 
Algunos jugadores que participaron fueron: Andrés Gómez, quien llegó a ser 4 del mundo y ganó el torneo de Roland Garros en 1990 y Alberto Berasategui, gran figura arcillista.
 
Participaron 5 jugadores mexicanos de entre los que destaca Oliver Fernández, quien llegó a semifinales, donde perdió ante Thomas Muster. Con ese resultado Oliver se convirtió en el único mexicano en haber llegado a semifinales en el cuadro de singles y el que más ha avanzado en la historia del Abierto Mexicano de Tenis.
 
Por otra parte, el mexicano Leo Lavalle ganó el torneo de dobles, haciendo pareja con Jaime Oncins de Brasil. Lavalle es el único jugador mexicano que ha ganado el Abierto Mexicano de Tenis.
 
El primer campeón del AMT fue Thomas Muster al vencer a Carlos Costa por parciales de 6/2 y 6/4. En ese momento empezó una nueva etapa del jugador austriaco, pues tiempo atrás había sufrido un accidente que le había destrozado las piernas.
 
Para premiar al ganador del torneo fue necesario que el Abierto contara con un trofeo oficial; por tal motivo, los organizadores decidieron que un guaje (un utensilio básico en los hogares de las antiguas familias mexicanas, que fungía como un recipiente de agua y la mantenía fresca) sería la figura representativa para el trofeo; es así como el Guaje de plata de Tane, con una pelota de tenis de oro incrustada, formó parte del Abierto Mexicano de Tenis, y lo sigue haciendo hasta la fecha.
 
La primera fiesta de jugadores fue un evento de gala y se llevó a cabo en el Antiguo Colegio de San Ildefonso. La intención de la misma, era que los jugadores disfrutaran de la exposición “100 años de historia del museo”.