Viajes

Halifax: el cementerio del Titanic

En el destino canadiense de Halifax, la historia del Titanic y sus bellezas naturales se mezclan frente al mar para ofrecerle a los turistas una visita en torno a uno de los barcos más famosos del mundo.
Nallely Campos | EISA Multimedios
27 noviembre 2017 19:1 Última actualización 27 noviembre 2017 19:2
Halifax, Nueva Escocia

Foto: Tony Webster

Ubicado en la costa atlántica, Halifax, la capital de la provincia canadiense de Nueva Escocia, también se le conoce como el cementerio del Titanic debido a que la localidad se encontraba a mil 100 kilómetros al oeste de donde el barco chocó contra el iceberg.

La historia cuenta que los habitantes de Halifax instalaron numerosas banderas negras y moradas en todas las viviendas y edificios como símbolo de luto ante la tragedia.

El sitio recibió a las víctimas y sirvió como morgue, ya que ahí se identificaba a los cadáveres. La mayoría de los muertos, 150 para ser exactos, están enterrados en el cementerio de Fairview Lawn, en el norte de la ciudad, donde cuatro filas de lápidas de piedra gris recuerdan a las víctimas del Titanic.

Todas las losas son parecidas, pero existe una que llama la atención de visitantes y turistas, y se considera la más emblemática del cementerio. Se trata de la tumba del “Niño desconocido”, un lactante que flotaba en el mar completamente congelado.

Los marinos que lo encontraron pagaron su entierro, y en el año 2007 tras pruebas de AND, se descubrió la identidad del menor. Los restos pertenecían a Sidney Leslie Goodwin, quien viajaba junto su padre Fredericks Goodwin, su madre Augusta y sus cinco hermanos.

Y para recordar el desastre y las víctimas, el Museo Marítimo de Halifax tiene una exposición permanente sobre el gran transatlántico.