Destinos para papá
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Destinos para papá

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Destinos para papá

En México cada tercer domingo de junio se celebra el Día del Padre y un buen regalo para el jefe de la familia es una travesía.

EISA MULTIMEDIOS | Isabel Gordoa
15/06/2018
Actualización 15/06/2018 - 17:03
Valle de Bravo es una opción cercana a la Ciudad de México con actividades de aventura.

Las sugerencias pueden ser una aventura para los padres que gustan de los viajes todo terreno en México o algo más sofisticado, visitar Suiza y hacer recorridos para conocer la elaboración del queso gruyere y las fábricas de relojes.

A los papás que les gusta la gastronomía pueden realizar un tour a destinos como Perú con sus restaurantes de renombre o Argentina con la ruta del vino. Y para quienes buscan relajarse, descansar en hoteles de lujo como si fuesen una celebridad.

De aventura

Escaparse a sitios cercanos a la CDMX como el Estado de México es la opción para economizar el gasto. Ese destino cuenta con 10 Pueblos Mágicos y es posible encontrar, en dos de ellos, recorridos de naturaleza mezclada con aventura: Malinalco y Valle de Bravo.

Se recomienda hacer una ruta en bicicleta en compañía de guías, quienes llevan a los viajeros por rutas con distintos niveles de dificultad.

El recorrido llega hasta El Guardián, zona con escenarios naturales para ascender y descender por caminos empedrados y hacer pedaleo extremo hasta llegar a las zonas de grabados y pintura rupestres antropomorfas hechas con sangre y óxido de zinc en rocas, cuevas y acantilados, en la cañada conocida como Los Diablitos.

Si el viajero lo decide también puede visitar otras pinturas cercanas como El Coyotito, en el paraje del Rincón de Techimalco, y los petrograbados Las Caritas en Tlamantlan, con distintas figuras.

Si se desea hacer experiencias al aire libre la recomendación es Valle de Bravo, cuenta con opciones como sobrevolar el área en ala delta o practicar parapente, los cuales despegan del mirador de Monte Alto y bordean la presa hasta aterrizar en la orilla.

Actividades deportivas como esquí acuático, paseos en barco, golf, senderismo, alpinismo, renta de yates y hasta hoteles de lujo también se ofrecen a los aventureros. Además, se puede visitar el Santuario de Santa María en el que se venera a un Cristo Negro.

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Sofisticación en Suiza

Una excursión a Suiza ofrece a los papás sofisticados la opción de conocer desde la elaboración del tradicional queso gruyere, hasta visitar un castillo medieval, para después dirigirse al Vallée de Joux y conocer la fabricación de relojes tradicionales.

Gruyère es un pequeño pueblo pequeño de postal al sur de Berna, al que se puede llegar en tren. Allí está La Maison de Gruyere, donde se conoce más de la producción de ese queso duro, que cuenta con denominación de origen. La quesería, inaugurada en 1969, está ubicada en Pringy bei Gruyères, a los pies de la colina sobre la cual se sitúa el castillo.

Después de decidir entre 12 idiomas distintos la forma de hacer el recorrido, es posible conocer a los cencerros, acariciar a las vacas, oler el heno de los Alpes y examinar el proceso de fabricación tradicional y reposo para después degustar un queso en una fábrica en la que se producen diariamente 48 ruedas de 35 kilos cada una.

Los amantes de los relojes tradicionales podrán dirigirse a hora y media al oeste para encontrar el Vallée de Joux, una zona donde es posible observar el proceso de fabricación de esas máquinas, pues es conocida como la cuna de la alta relojería con más de dos siglos de tradición. Hoy en día es una referencia mundial y joya de relojes de primera clase.

Empresas de relojeros tienen sus talleres en la cadena montañosa del Jura, al norte de los Alpes suizos, algunas se pueden visitar. En el valle existen poco más de 20 fábricas.

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Gastronomía y vino

Descubrir nuevos sabores y sorprender al paladar resulta sencillo en Perú, sobre todo en Lima, que se ha convertido en un escaparate culinario, mucho más allá de su tradicional ceviche o el pisco souer.

A través de las calles del célebre barrio de Miraflores y el tradicional Barranco, una ruta del sabor inicia por el restaurante Saqra, donde se puede degustar platillos como seco de osobucco o ceviche peruano.

También está Kañete, cocina con corazón del chef Israel Laura y Isolina, un lugar que rescata recetas de las abuelas peruanas como tortilla de sesos, mollejitas guisadas o mondonguito a la italiana.

La ruta se puede rematar con una visita a Pisco Bar, un lugar que ha desterrado de su carta el famoso pisco sour y promueve el consumo de la bebida en su versión tonic y chilcano preparado con ginger ale.

Otro destino culinario es Argentina donde los papás amantes de la buena mesa también disfrutarán con tango y vino. En ese país el buen comer es todo un culto, sin contar que es tradicionalmente famoso por la producción y consumo de vino en sus más de 200 mil hectáreas de viñedos.

Para conocer Argentina desde su comida, existen tours gastronómicos privado dirigidos por un crítico en Buenos Aires, donde se puede degustar alimentos tradicionales, mientras se bebe un vino en el bar de Palermo.

Se prueban platos como carne a la parrilla (barbacoa), asados o empanadas de carne, comida callejera como choripan o los cremosos helados gourmet argentinos, considerados de entre los mejores del mundo.

Hospedaje de lujo

Para los prefieren relajarse y consentirse, la marca Small Luxury Hotels of the World tiene una selección de estancias para hospedarse con papás que buscan trato de lujo, música y gastronomía.

En Sausalito, California, está el Casa Madrona Hotel & Spa, una propiedad en una ladera con vista a la bahía de San Francisco, que fungió como un lugar de recreo de la milicia durante la Segunda Guerra Mundial y ahora acoge a celebridades.

Los papás que vivieron los setenta al máximo podrán sentirse como estrellas de rock al elegir el The Piper Room, habitación anfitriona de Pink Floyd durante su primera gira por Norteamérica, en la cual promocionaron el álbum The Piper at the Gates of Dawn en 1967.

Además se puede experimentar el lujo reservando la Suite Alexandrite con cocina en interior y exterior, chimenea, tina caliente y gimnasio privado. Asimismo ofrece clases privadas de pintura, catas de vino o hasta cursos para aprender a navegar. El hotel tiene una alianza con Ram’s Gate Winery con catas.