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Chacchoben, el pueblo fantasma que revivió con murales de colores

Con el proyecto Pueblerismo, este sitio en Quintana Roo recuperó su identidad tras cambiar las fachadas de sus casas por más de 80 murales urbanos. ¿Tú ya lo conoces?
Nallely Campos | EISA Multimedios
20 julio 2017 21:14 Última actualización 25 julio 2017 20:30
Mural de Chacchoben

Después de meses de trabajo y con la colaboración de todos los habitantes, se pintaron ochenta murales en la entidad. Foto: Cortesía C.M. Cultura


Un dicho popular expresa que cuando los días pintan en blanco y negro, lo mejor es sonreír a colores, y eso fue lo que marcó el renacer de un pueblo considerado fantasma en Quintana Roo, un destino olvidado por sus habitantes y que hoy en día se convierte en uno de los atractivos que forman parte de la costa maya.

En un trayecto de aproximadamente 40 minutos desde Mahahual, se llega a Chacchoben, donde distintas tonalidades toman sentido a través de los muros de sus edificaciones.

El poblado cuenta con aproximadamente mil 700 habitantes y es conocido por albergar uno de los asentamientos mayas más grandes de la región, conocido con el mismo nombre.

Es por eso que la Asociación Civil C. M. Cultura de la mano de Carmen Mondragón, artista plástica que inició el proyecto “Pueblerismo” con el objetivo de llevar el arte fuera de los museos para transformarlo en una experiencia vivencial y de esta manera activar la economía de los pueblos a través del turismo.

“Pueblerismo es un proyecto que nace del corazón, de la oportunidad de conocer una comunidad gris que se autonombraba como Pueblo Fantasma. Nace en querer rescatar a través de espacios donde la gente pueda caminar y observar el arte. Nace de una artista que busca demostrar que con estas manos tú puedes hacer algo, no te debes quedar sentado”, explicó en entrevista Carmen Mondragón, muralista creadora de la iniciativa.

En el año de 2013, la artista plástica visitó la comunidad de Chacchoben, y notó que las personas no tenían acceso a actividades artísticas, lo que la llevó a iniciar con el proyecto. En 2016 la artista regresó a la comunidad para proponerle a los habitantes la pinta de murales a lo largo del pueblo y en cada una de las casas.

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Chacchoben, el pueblo fantasma que revivió con murales de colores

Después de meses de trabajo y con la colaboración de todos los habitantes, se pintaron 80 murales en la entidad, se impartieron talleres de acercamiento con el arte, lo que llevó a la transformación no sólo de la imagen del pueblo, sino de la comunidad.

“Creo que el lado sur de Quintana Roo merece mostrar todas sus riquezas. Aquí hay sitios que valen mucho la pena conocer, pero sí estoy consciente que es necesario generar un corredor cultural que motive a los viajeros a estar de este lado, con sitios que tienen una belleza natural maravillosa”, explicó la artista.