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UNAM considera esencial monitorear volcán Popocatépetl 

Es indispensable llevar información a la gente y que los investigadores y las autoridades analicen la actividad del volcán Popocatépetl, ya que en algún momento puede estallar y no se sabe cuando será, según expertos de la UNAM.
Redacción 
18 marzo 2015 18:16 Última actualización 18 marzo 2015 18:25
El Popo custodiando la ciudad. (Cuartoscuro/Archivo)

Aproximadamente 70 mil personas viven en las faldas del Popo. (Archivo)

Hace 2 décadas el volcán Popocatépetl dio muestras de reactivación, y ante esto los expertos de la UNAM consideraron esencial que los investigadores y las autoridades trabajen y monitorén en conjunto la evolución de "Don Goyo", para evitar eventualidades.

En el marco del Simposio 20 Años de Actividad Eruptiva del Popocatépetl, Hugo Delgado Granados, del Departamento de Vulcanología del Instituto de Geofísica (IGf) de esta casa de estudios, dijo que es indispensable llevar información a la gente para prepararla ante cualquier eventualidad.

En algún momento estallará. No sabemos cuándo, pero será de grandes proporciones y hay que estar preparados. Por ello, es necesario respetar las áreas aledañas y no construir en lugares prohibidos. Lo importante es enfatizar la relación con lo social y mantener una comunicación accesible y rápida”, consideró Delgado.

PREVENCIÓN 

En la inauguración del evento, Arturo Mendoza, director de esa entidad, agregó que “desde el punto de vista geológico esta actividad es algo terrible; sin embargo, es una etapa de tantas que ha tenido el volcán”.

Aproximadamente 70 mil personas viven en las faldas del coloso; no obstante, un siniestro mayor afectaría a la zona conurbada, conformada —según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) de 2010— por más de 20 millones de individuos, agregó el director.

Rossana Bonasia, que realiza una estancia posdoctoral en el Centro de Geociencias (CGeo) de la UNAM, explicó que según las condiciones climáticas y época, las cenizas pueden provocar afectaciones serias y llegar a Estados Unidos y Cuba. “Esto causaría problemas en los aeropuertos más importantes y obligaría a cancelar vuelos”.

“Las autoridades tienen la responsabilidad de transformar la información de los estudios en acciones útiles y crear conciencia entre la población vulnerable. Hasta el momento la experiencia ha sido satisfactoria, pero es preciso aumentar los sistemas de monitoreo, tecnologías de procesamiento y agilizar la difusión”, dijo Carlos Valdés, titular del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred)