Texas

Bienvenidos a México todos los norteamericanos…. ¡Menos Uno!

Para el periodista Javier Amieva, un eventual triunfo de Donald Trump como presidente de Estados Unidos representaría una tragedia para ese país.
Javier Amieva*
03 septiembre 2016 17:16 Última actualización 03 septiembre 2016 17:16
Etiquetas
trump

(Bloomberg)

Mr Trump: Esta vez sus palabras se ajustan a su naturaleza y se encuentran con remedo de homólogos. Como en el teatro griego, la ironía consiste en que el público espectador sabe más de la trama que los personajes en escena; hoy sabemos a ciencia cierta que después de su xenofóbico discurso vendría, su mezquina actitud disfrazada de simulada “compasión”, estábamos seguros que su ansia de poder le llevará a cambiar el discurso cuantas veces sea necesario, lo que no contábamos es con el descaro de verle en casa.

Estamos orgullosos de México también, de todos los mexicanos e hispanos, salvo deshonrosas excepciones. La “red”, está llena de falsos republicanos esperando su cambio de discurso para simplemente auto justificarse ante la sociedad por el ignominioso hecho de apoyar a un supremacista mezquino que no ha hecho sino socavar los principios de muchos republicanos de valía, estos falsos republicanos que le siguen, pretendiendo engañar al autonombrarse hispanos, no los son tales ni de lejos.

Sr Trump, los Hispanos que residimos en la Unión Americana no necesitamos de actitud compasiva alguna, estamos dispuestos a afrontar cualquier represalia como Usted nos lo ha prometido, no es nuestra idiosincrasia, nunca lo será, el someternos a un “liderazgo” cargado de odio y segregación y por ello usted solo obtendrá el soporte de renegados que merecen estar con usted; estoy cierto que los tendrá, siempre existen los perjuros.

Ningún mexicano que se precie de serlo, le tiene a Usted un ápice de respeto y por ello sepa que está Usted equivocado si cree que en forma alguna le seguiremos, ante un posible resultado equivocado. No me cabe duda, que de ser Usted electo, representaría ello una tragedia para la gran nación norteamericana; nosotros antes auto-exiliados que vivir bajo el degradante liderazgo de un facineroso y permítame aclarar.

Si en este texto le trato hablando en segunda persona “de Usted”, es porque hablar de “tu” en español, está reservado para amigos y gente de confianza, por ello siempre le hablaremos de Usted aunque nos refiramos a alguien de menor escala de comprensión que por su peligrosidad no causa en nuestro ánimo compasión sino todo lo contrario.

Los hispanos no tenemos la facilidad de maquinar actitudes maquiavélicas, como usted, para hacer dinero fraudulento o para engañar descaradamente siempre, una y otra vez y con desfachatez desdiciéndose acomodaticiamente. Millones de norteamericanos inocentes no merecen el engaño de que han sido objeto por sus maquinaciones, fraudes, plagios de ideas y actitudes que simulan conmiseración y roban lo mismo a un comprador que plagian las palabras de la primera Dama.

¡Claro está, nada le importan los medios para conseguir su fin! Si bien los hispanos no tenemos tenemos su dudosa habilidad para mediante engaños multiplicar agios intereses en sus negocios y casinos llenando bolsos en actividades que se encuentran al límite de la legalidad, en cambio, si tenemos otros valores que usted y el grupo de autodenominados “Líderes Hispanos” que no son más que corifeos, rémoras avaras con ansia de poder que esperan que al poyarle, no quedar fuera de los esquemas del sistema, de la nómina de los incondicionales supremacistas que Usted pretende imponer en la Unión Americana; sépalo: ¡ no lo lograrán!.

El pluralismo, la tolerancia, la compasión, la sinceridad, el liderazgo, el valor son temas ajenos a Usted y al grupo de aquellos que creen ser líderes de Hispanos, ellos, al final de estas elecciones se agazaparán y buscaran otras banderas para poder seguir viviendo de engañar y aprovecharse de Hispanos de buena voluntad ,nosotros, los verdaderos hispanos somos fieles a nuestro espíritu y raza, al honor y a los principios del respeto a todo el mundo incluyendo otras religiones, y, perdón que no pierda el tiempo en explicar más a Usted lo que ello verdaderamente significa, sería inútil hacerlo ante su pobreza de comprensión y espíritu.

No se equivoque señor Trump, usted dice que no sabe hoy, qué hacer con once millones de indocumentados; la realidad es que más de 400 millones de norteamericanos no saben qué hacer con usted. No se equivoque Usted no es nada, ni es líder republicano y mucho menos hispano ni es oficial reconocido ni es un real candidato apoyado por auténticos líderes republicanos a muchos de los cuales Usted ha ofendido por el ostentar valores fundados en la democracia, la tolerancia, el apego y el amor a su país.

Hágale un favor a su patria y a su familia, retírese de la contienda.
La historia de la humanidad, en su devenir ha visto proliferar dictadores, parásitos y delincuentes con mentes malignas y por ello mismo, culturas completas se han visto cruelmente condenadas desde la época de los faraones, guerras interminables que llevan siglos de odios entre árabes, musulmanes y otros grupos que se han radicalizado, como hoy usted pretende hacerlo ante el gran crisol que representa la Unión Americana.

La persecución y hecatombe judía, las matanzas de árabes en España, las ignominias contra grupos y estilos de vida como los gitanos que conocen lo que es honor y libertad se han visto en el mundo segados por criminales comunes, tan comunes como Usted.

Señor Trump, los tiempos de la Letra Escarlata, el esclavismo y el caciquismo de aquellos que les robaron tierras y haciendas a los nuestros ya ha terminado; no guardamos rencores atávicos pero tampoco lo olvidaremos y puede Usted estar seguro que no lo toleraremos más ni de Usted ni de nadie; aunque a ello dediquemos nuestro resto. ¡No se equivoque señor Trump!, el hecho de que nuestra puerta este abierta no significa que sea bienvenido, significa que la servidumbre le ha dejado abierta.

*Periodista y director de Operaciones de Hispanic International de Texas.

Esta visión es una opinión personal del autor.

>