¿Se te olvidó el gafete del trabajo otra vez? Pronto sólo necesitarías un microchip en tu piel
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¿Se te olvidó el gafete del trabajo otra vez? Pronto sólo necesitarías un microchip en tu piel

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¿Se te olvidó el gafete del trabajo otra vez? Pronto sólo necesitarías un microchip en tu piel

Empresas como la multinacional Three Square Market ha implementado estos dispositivos en algunos de sus trabajadores para facilitar sus tareas.

Redacción
08/10/2018
Actualización 08/10/2018 - 19:25
Del tamaño de un grano de arroz, el aparato permite agilizar procesos de acceso, identificación y transacciones.

Si este lunes se te hizo tarde para el trabajo y dejaste el gafete en casa, por lo que ya estás ideando cómo le harás para que te deje entrar el vigilante del edifico o para que puedas comprar en el comedor. ¡Tranquilo! Pronto esto podría ser cosa del pasado y todo por un microchip en la piel de los trabajadores. Sí, leíste bien: un microchip.

La nueva tendencia en las oficinas más modernas es hacer todo eso con un ademán gracias a la implantación de un microchip, que le permite a los trabajadores abrir puertas y desbloquear dispositivos.

Sin embargo, los detractores señalan que las empresas podrían utilizar esa información y utilizarla para rastrear tus pasos por el edificio.

sin embargo, hay quienes lo ven como un avance y empiezan a aplicarlo en sus empresas. Una de ellas es la multinacional Three Square Market (32M) que, en agosto del año pasado, inyectó estos microchips en una de las manos de 50 de sus empleados.

Situado entre el pulgar y el índice, y del tamaño de un grano de arroz, el aparato permite "agilizar procesos de acceso, identificación y transacciones", según declaraciones del CEO de la compañía, Todd Westby, a varios medios.

El chip se comunica con el receptor a través de una tecnología de identificación por radiofrecuencia, lo que hace posible interactuar con distintos dispositivos sin tocarlos.

Su implantación es una forma leve de biohacking, ese movimiento que busca mejorar al humano instalándole componentes tecnológicos. Se trata de una extensión de los chips que tienen las tarjetas contactless o los que se implantan en los animales domésticos.

El chip que usan estas empresas no incluye un GPS y sus defensores alegan que este tiene muy poca memoria, pero sí deja un rastro de tu recorrido por el edificio y permite saber exactamente tus movimientos: qué puertas abriste, cuánto tiempo duró tu descanso, cuándo compraste en la máquina, qué comida, cuándo encendiste el ordenador o qué fotocopiadora utilizaste.

La idea de utilizar esta tecnología en Three Square Market vino de una colaboración entre esta y la empresa sueca BioHax International, vinculada al uso de microchips.

De hecho, en Suecia, uno de los países a la vanguardia de la adopción de la tecnología, durante los últimos tres años, más de tres mil habitantes se han instalado voluntariamente uno para usar el transporte público, guardar los billetes de tren, abrir la puerta de su casa o incluso para utilizarlo como DNI en operaciones sencillas.

Sin embargo, los detractores manifiestan una preocupación evidente: la privacidad y la seguridad. Quienes lo han puesto en marcha por ahora aseguran que "la información que guarda está protegida" y que, además, no es más sensible que la que ya guarda una tarjeta de acceso o un teléfono móvil. Aún así, nadie controla exactamente qué se hace con esos datos, pero nadie te asegura que la empresa no esté utilizando esa información para analizarte.

De hecho, la falta de regulación de estos dispositivos hace que no haya una seguridad concreta y no se puede saber a dónde va y para qué se utiliza esa información.