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Proyectos ‘imposibles’ que tres mexicanos buscan hacer realidad

Rubén Serros, José Oldak y Eugenio Perea, fundadores del proyecto Innovación Posible, una asociación que impulsa iniciativas, buscan llevar a cabo en México proyectos como injertos de cartílago mediante biotecnología o construir la infraestructura necesaria para la creación y el lanzamiento de satélites.
Jair López
25 junio 2015 18:18 Última actualización 26 junio 2015 4:55
Rubén Serros, José Oldak y Eugenio Perea, Innovación Posible

Rubén Serros, José Oldak y Eugenio Perea no se consideran emprendedores, sino empresarios. (Braulio Tenorio)

Llevar a cabo injertos de cartílago mediante procesos biotecnológicos o construir la infraestructura necesaria para la creación y el lanzamiento de satélites son algunos de los proyectos que Innovación Posible, una asociación que impulsa proyectos en tres directrices: biotecnología, aeroespacial y financiera-tecnológica, está buscando llevar a cabo en México.

Los proyectos del portafolio de la organización buscan en un principio, el rápido retorno de la inversión y crear un cambio.

“Necesitamos algo que nos retorne la inversión y que pueda marcar un cambio, por eso apostamos por este tipo de proyectos”, dijo Rubén Serros, uno de los cofundadores de la asociación.

Tal es el caso del proyecto Human Cell Technologies, que ha fabricado una solución para cultivar, desarrollar e injertar cartílagos a partir de células extraídas del tejido afectado.

Este proceso es innovador, pues mientras que en Estados Unidos no están permitidas ciertas terapias utilizando células madre, en México es posible realizarlas.

El proceso que Serros desarrolla consiste en una valoración del paciente para saber si es candidato para llevar a cabo este método. Las personas de la tercera edad tienen menos posibilidad de ser aspirantes para este procedimiento, por el desgaste existente que podrían tener sus cartílagos. Se realiza una toma de muestra de células del cartílago del aspirante, si cumplen con las cualidades necesarias para comenzar el proceso, se cultivan a través de un proceso que dura cerca de 25 días.

A través de una cirugía, el cartílago se monta sobre un elemento llamado polímero biodegradable, que permite la integración del injerto y la eliminación de forma natural de éste una vez llevado el proceso. Este proyecto ya pasó su primera fase de prueba en 40 personas de manera exitosa.

Otro programa ambicioso de Innovación Posible es el de crear la infraestructura necesaria para la fabricación y el lanzamiento de satélites.

Esta innovación está a cargo de José Oldak, también socio cofundador.
“A todo mundo le hace gracia, pero los estados no tienen lana y estamos viendo si podemos financiar algo de fuera para que las cosas funcionen”, comentó.

El proyecto contempla la implementación de una plataforma de lanzamiento, un centro de control, la asesoría y planificación de programas, procesamiento de datos, entre otras cuestiones. El modelo de negocio está en cobrar por lanzar los satélites y la venta de los espacios en donde se colocarán, explicó.

El objetivo es ingresar rápidamente en el mercado mundial de lanzamiento y la colocación orbital de activos espaciales, desarrollo de satélites y venta de información que es rentable.

“Traemos una iniciativa espacial integrada para México y estamos desarrollando una base industrial que juega bajo los intereses de la Agencia Espacial Mexicana, de acuerdo con los intereses nacionales en términos de la agenda espacial para tener una base de proveeduría mexicana y desarrollar capacidades nativas de lanzamiento desde México”, describió.

De acuerdo con la firma Globalcom, el costo de lanzar un cohete empieza desde los 50 millones de dólares. El proyecto tendría un costo aproximado de 400 millones de dólares.

“Estamos haciendo cosas que sabemos que es el futuro, hacia allá va todo y las tendencias van hacia allá. Estamos tratando de cambiar algo aquí (en México), dijo Rubén Serros.

‘SOMOS EMPRESARIOS, NO EMPRENDEDORES’

Rubén Serros, José Oldak y Eugenio Perea, no se consideran emprendedores sino empresarios con cerca de 21 proyectos.
Si bien la idea de Innovación Posible nació como una incubadora, actualmente es lo que se considera en Estados Unidos, una company builder en la que los tres socios aportan ideas para crear proyectos, dan sus puntos de vista y deciden cuáles echar a andar y cuáles frenar.

“Somos una oficina de transferencia de tecnología avalada por la Secretaría de Economía. Nos hemos convertido en una company builder. Desarrollamos los proyectos que nos interesan”, dijo Serros.

Innovación Posible se basa en la creación de los proyectos que nacen principalmente entre los tres socios, sin embargo, están abiertos a recibir ideas de innovación interesantes a las cuales les aportarían un fondo de capital semilla y las guiarían para obtener fondos y hacerlas realidad.

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La asociación busca apoyar proyectos novedosos que favorezcan a la sociedad y generar una cultura empresarial en México.