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Páneles solares del tamaño de una laptop alumbran África 

M-Kopa es una empresa proveedora de energía solar de Nairobi, que con paneles solares en forma de laptop genera suficiente energía para encender dos bulbos LED y alcanzar ahorros en los bolsillos de los africanos de más del 50%.
Bloomberg
28 julio 2015 20:11 Última actualización 29 julio 2015 4:55
Instalan primer árbol solar en México

Un árbol solar fue instalado en el parque Lincoln, el cuál esta conformado por seis paneles de celdas fotovoltaicas con las que se captara la energía solar para producir el equivalente a tres kilowatts, con lo que podrá cargar hasta 12 dispositivos de manera simultánea.

Erasmus Wambua ya no tiene excusas para no hacer su tarea.

En el pasado, el chico de 18 años hubiera tenido que encontrar una fuente de luz en algún otro lugar, fuera de la casa de su familia en la aldea Ndela, a 80 km al este de Nairobi. Eso cambió desde que su madre Rebecca, contrató M-Kopa, una proveedora de sistemas de energía solar de Nairobi.

Su madre, de 35 años, dice que estaba pagando 100 chelines (1 dólar) al día por keroseno. Sus gastos diarios desde entonces se han disminuido a 42 chelines al día, dijo. Los paneles solares en forma de laptop y baterías generan alrededor de 8 vatios de energía, suficiente para encender dos bulbos LED.

M-Kopa
está usando tecnología para hacer paneles solares costeables en un país donde dos de tres personas no tienen acceso a la luz. Hasta ahora, 230 mil personas han contratado a la compañía.

"El número aumenta rápido," dice Julian Mitchell, director de llamadas y operaciones crediticias en M-Kopa. “Durante cualquier día, vendemos como 500 unidades".

Los clientes aceptan pagar por el panel solar con instalaciones regulares. Entonces, M-Kopa monitorea los pagos que se hacen usando un servicio de transferencia de saldo por teléfono móvil. Si faltan pagos, el panel se desactiva vía tarjeta SIM. Una vez que el panel está saldado, los clientes se lo quedan.

Mientras Rebecca hablaba, Erasmus regresaba en la oscuridad de ordeñar las cuatro vacas de la familia, entró en su hogar y encendió la luz.

"Nos está ayudando," dijo Rebecca. "Cuando es de noche, mis hijos pueden leer y hacer sus tareas."