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Los autos futuristas son geniales, pero se vuelven ‘calabazas’

La revolución tecnológica en el desarrollo de automóviles que funcionen con combustible a hidrógeno podría estar frenada por una falta de infraestructura que beneficie la movilidad de los usuarios. ¿Siendo así, cuál es el panorama?
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30 octubre 2015 22:33 Última actualización 01 noviembre 2015 5:0
Toyota. (Reuters)

La demora en la construcción de estaciones de recarga de hidrógeno está retrasada en todo el mundo. Factor que afecta los intentos de convencer a los consumidores de cambiar sus autos a gasolina por automóviles que emiten vapor de agua. (Reuters)

Hiroshi Matsushita se enorgullece de las miradas que atrae cuando conduce el auto de sus sueños, el sedán Mirai de celdas de combustible a hidrógeno de Toyota. Hay un solo problema: sus nuevas ruedas comprenden un toque de queda.

La construcción de estaciones de recarga de hidrógeno está retrasada en todo el mundo, lo que afecta los intentos de las compañías automotrices de convencer a los consumidores de cambiar sus autos a gasolina por automóviles que emiten vapor de agua. Eso sucede hasta en Japón, donde Toyota Motor Corp. y el primer ministro Shinzo Abe aspiran a formar una “sociedad de hidrógeno”. La escasez de lugares donde reaprovisionarse es tal, que Matsushita tiene que planear viajes en el horario de 9 a 5 de la estación cercana a su casa de Tokio.

“Ese es el desafío que tienen que superar quienes compran por primera vez”, dijo Matsushita, que tiene 63 años, escribe sobre automóviles y es miembro del comité que decide cuál es el auto del año en Japón. “Tengo que planear mis movimientos con gran minuciosidad”.

UNA DOSIS DE REALIDAD

La experiencia de Matsushita incorpora una dosis de realidad a las ventajas que las mayores compañías automotrices de Japón promocionarán esta semana en la Feria Automovilística de Tokio, donde los vehículos a celdas de combustible ocupan un lugar central. Mientras Toyota presenta un concepto llamado FCV Plus, que usa hidrógeno para alimentar autos y casas, Honda Motor Co. lanzará un modelo de vehículo a celda de combustible de mayor alcance que empezará a rivalizar con el Mirai a principios del año próximo.

Abe respalda su impulso a la sociedad de hidrógeno mediante desregulación, lo que permite a Toyota autoinspeccionar sus tanques de hidrógeno de alta presión y trabajar en medidas que posibilitarían las estaciones de recarga de combustible con un modelo de autoservicio.

El gobierno central ofrece a los compradores de Mirai subsidios de 2 millones de yenes, lo que cubre alrededor de la cuarta parte del costo del auto. El apoyo de Japón a los vehículos a celdas de combustible excede los incentivos que China, los Estados Unidos y otros gobiernos del mundo ofrecen a los compradores de autos eléctricos.

A pesar de ello, Japón no logró cumplir su objetivo de tener unas 100 estaciones de hidrógeno en operaciones para marzo. Sólo han abierto 81, en parte debido a los elevados costos de su construcción. Sólo había dos estaciones para uso minorista a principios de este mes en toda California, el único estado de los Estados Unidos donde Toyota ha comenzado a vender el Mirai. También en Alemania y Gran Bretaña su desarrollo está retrasado.