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Google habría negociado compra de Tesla en 2013

Cuando Tesla Motors pasaba por dificultades para vender sus novedosos autos en 2013, Elon Musk, director de la firma, comenzó a negociar con Google la venta de la compañía, afirman fuentes. 
Bloomberg
20 abril 2015 12:4 Última actualización 20 abril 2015 12:23
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Tesla S

Tesla S (Bloomberg)

El 8 de mayo de 2013, Tesla Motors sorprendió prácticamente a todos al anunciar su primera ganancia trimestral, registrando una demanda superior a la esperada para su sedán eléctrico Model S. Ese momento marcó el comienzo de una transformación para el tumultuoso fabricante de autos de Elon Musk.

Al año siguiente el Model S ganaría la mayoría de los premios importantes en la industria automotriz y el precio de la acción de Tesla avanzaría aproximadamente cinco veces, hasta más de 200 dólares. El anuncio de la ganancia de 2013 fue fortuito. Apenas unas semanas antes, Tesla había estado al borde de la quiebra.

Anteriormente, en 2013, la empresa había tenido dificultades para transformar las órdenes previas de sus vehículos en auténticas ventas. Mientras Musk ponía a su personal en pie de crisis para salvar a Tesla, también comenzó a negociar un acuerdo para vender la empresa a Google a través de su amigo Larry Page, el cofundador y máximo responsable ejecutivo del gigante de búsquedas, según dos personas con conocimiento directo del acuerdo.

El portavoz de Tesla, Ricardo Reyes, y la portavoz de Google, Rachel Whetstone, se negaron a hacer comentarios. “No quiero conjeturar sobre rumores”, dijo Page cuando se le preguntó si Google había analizado la probabilidad de comprar Tesla, agregando que “una empresa automotriz está bastante lejos de lo que sabe Google”.

Si bien Tesla pasó varios años diseñando y construyendo el Model S, su auto insignia, a éste todavía le faltaban algunas características cuando salió a la venta en junio de 2012. Sus elementos de seguridad, software y espacio interior eran mejores que los de la mayoría de los autos de lujo, pero no ofrecía los sensores de estacionamiento ni el control de crucero asistido por radar de rivales como BMW y Mercedes-Benz. Los problemas técnicos con el picaporte de la puerta del Model S en 2012 irritaron a los compradores iniciales al igual que algunas opciones estéticas como los parasoles del auto, que tenían uniones invisibles.

FALTA DE RECURSOS

Gran parte del problema era una falta de recursos, dice el exingeniero de Tesla, Ali Javidan. “La opción era contratar de inmediato un equipo de 50 personas para que se hiciera alguna de esas cosas o implementar las cosas lo mejor posible lo más rápido posible”.

Musk optó por esto último, dice Javidan. Tesla también tuvo dificultades para conseguir proveedores de primer nivel que lo tomaran en serio, dice el diseñador principal Franz von Holzhausen. Con los parasoles, dice, “Al final tuvimos que recurrir a un proveedor de tercera línea y luego trabajar para resolver el problema cuando ya se había comenzado a despachar el auto”.

Los primeros clientes de Tesla fueron los compradores iniciales típicos que querían una computadora sobre ruedas. A fines de 2012, muchos se quejaban de los problemas que quedaban aún por resolver, y las ventas se frenaron hasta un hilo. “El boca a boca para el auto era espantoso”, dice Musk. Para el Día de San Valentín en 2013, Tesla se encaminaba hacia una espiral mortal de objetivos de venta no alcanzados y acciones en baja.