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Ella enfrentó a Uber y ahora quiere ser la 'Mujer Maravilla' de los trabajadores

La exempleada de Uber Susan Fowler, quien denunció en un blog el acoso del que fue víctima y ayudó a la salida de Travis Kalanick de la empresa, ahora quiere ayudar a otros trabajadores a defenderse del maltrato laboral.
Peter Blumberg | Bloomberg
24 agosto 2017 17:54 Última actualización 24 agosto 2017 18:3
Uber. (Especial)

Uber. (Especial)

Susan Fowler, cuyo blog contribuyó a sacar de su cargo a Travis Kalanick de Uber Technologies, ha llevado ahora sus argumentos sobre trabajos tóxicos a la Corte Suprema de Estados Unidos.

La exingeniera de software de la empresa de San Francisco pidió al máximo tribunal del país que prohibiera a las compañías impedir que empleados descontentos como ella se unieran con otros para demandar sobre sus condiciones de trabajo.

Fowler provocó un alboroto en la compañía y en todo el sector tecnológico con sus acusaciones de que su exgerente le había propuesto tener relaciones sexuales y que el departamento de recursos humanos de Uber le dijo que no lo castigaría porque era un empleado de alto desempeño.

Además de su denuncia de acoso sexual, en la publicación de casi 3 mil palabras en el blog, realizada el 19 de febrero, Fowler relató las indignidades cotidianas a las que se enfrentaban las mujeres en la startup.

En respuesta a las reclamaciones de Fowler, Uber contrató al exfiscal general estadounidense Eric Holder para investigar. Sus hallazgos y los de una investigación independiente documentaron una cultura agresiva dentro de la compañía y provocaron más de 20 despidos. Kalanick fue obligado a dimitir en junio ante la presión de los inversores.

Fowler no demandó a Uber. En cambio, contrató a un abogado para que presentara a la Corte Suprema una solicitud de apoyo a los trabajadores en otros casos referentes a si se los puede obligar a renunciar a una demanda colectiva por disposiciones de sus contratos que requieren que los agravios se resuelvan uno por uno y en arbitrajes a puerta cerrada.

EXENCIÓN

La exención que figura en el contrato firmado por Fowler, que ahora es omnipresente en las empresas de la “gig economy”, que podría traducirse como la economía de los pequeños encargos, impide que los empleados se involucren en la actividad "de la cual es más probable que se beneficien: el derecho a participar en litigios colectivos", según un documento presentado el 16 de agosto por su abogado, Chris Baker de San Francisco.

Más allá de las acusaciones de Fowler, Uber enfrenta otras demandas de violar las leyes laborales federales y estatales, como la de engañar a los conductores en materia de paga y beneficios, y espiar a los choferes que trabajan para su rival Lyft.

"Para Uber, incluso mil arbitrajes individuales muy costosos son exponencialmente más baratos que un solo juicio de acción colectiva", escribió Baker, agregando que muchos otros empleadores que aplican la política de arbitraje han hecho el "mismo análisis costo/beneficio".

Un representante de Uber no respondió inmediatamente a un correo electrónico que buscaba comentarios.

El tribunal superior acordó en enero tomar tres casos que abordan la cuestión de la que Fowler se queja.

Los tribunales inferiores están divididos, y algunos dicen que la legislación laboral federal les da a los trabajadores el derecho de unirse, al menos en los casos sobre salarios y horas. La disputa en la corte superior también podría afectar las demandas de discriminación, aunque ese tema no será encarado directamente por los jueces.