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Antropólogos estudian sepulcro milenario en Xaltocan

12 febrero 2014 5:29 Última actualización 13 abril 2013 17:24

   [Cuartoscuro] UNAM realiza proceso de limpieza, curaduría, catalogación, registro en 3D y análisis morfométrico de los huesos. 



Notimex
 
Investigadores de la UNAM analizan una serie de 150 cráneos humanos hallados en un ritual funerario en Xaltocan, Estado de México, para averiguar su procedencia y a quiénes pertenecían para determinar si estos individuos fueron enterrados al mismo tiempo y en igual periodo.

La antropóloga física Abigail Meza Peñaloza, del Instituto de Investigaciones Antropológicas (IIA) de la Universidad Nacional Autónoma de México informó que el hallazgo fue realizado por Christopher Morehart, arqueólogo de la Universidad Estatal de Georgia, Estados Unidos.

Precisó que en 2007 Morehart estudiaba sitios de cultivo de chinampas en Xaltocan; en la primera etapa de excavaciones encontró la ofrenda milenaria con 31 cráneos y en junio de 2012 descubrió el resto.

En un comunicado de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) mencionó que se trata de una de las concentraciones más grandes en esa zona de la cuenca del Valle de México, no asociadas a arquitectura monumental.

Meza Peñaloza en colaboración con especialistas del Laboratorio de Osteología a su cargo se ocupa del proceso de limpieza, curaduría, catalogación, registro en 3D y análisis morfométrico de los huesos, estudios que contribuirán a diferenciar el número de grupos de los que provienen estos sujetos.

Además, en el Laboratorio de Genética del mismo instituto, intentarán recuperar muestras de ADN para determinar ciertos polimorfismos que ayudarán a establecer las diferencias entre las poblaciones.

"En un primer momento nos dimos cuenta que se trataba de adultos jóvenes del sexo masculino, muchos de ellos, con deformaciones intencionales en dientes y cráneo", detalló.

La investigadora señaló que la excavación estuvo a cargo de Morehart, quien durante la exploración encontró una especie de islote en medio del Lago Xaltocan.

"Había una capa de cal y polen de cempasúchil, como si hubieran colocado un piso de esta flor y encima los cráneos, junto con Tláloc y otras figurillas de arcilla, lo que nos hace pensar que quizá se trató de un rito agrícola.

"Es un descubrimiento peculiar; si se encuentran tantos cráneos y todos con señales de haber sido decapitados, por lo general están asociados a grandes edificaciones, sitios fundacionales o cierres de ciclos", consideró.

"Sin embargo, en este caso lo interesante es que no hay estructuras, sólo el apisonado de tierra, la capa de cal, las flores y los cráneos; hasta el momento nadie ha reportado algo similar", indicó la también secretaria técnica del IIA.

Otra singularidad es la asociación de falanges del dedo pulgar de la mano encima de la cabeza o dentro de la órbita de los ojos, "como si se los hubieran enterrado, desconocemos también el significado", dijo.

El proyecto arqueológico que encabeza Morehart está avalado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia y cuenta con financiamiento de National Geographic.