Amazon, en la mira de legisladores por búsqueda de nueva sede
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Amazon, en la mira de legisladores por búsqueda de nueva sede

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Amazon, en la mira de legisladores por búsqueda de nueva sede

La compañía de Jeff Bezos tiene una desventaja a la hora de hallar la zona en la que colocarán su nueva matriz, debido a una posible ventaja fiscal.

Bloomberg Por Spencer Soper
07/09/2018
Amazon es la segunda compañía más valiosa, después de Apple.
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En septiembre de 2017, Amazon se convirtió en el 'soltero corporativo más codiciado' de Estados Unidos cuando anunció planes para una segunda sede. Más de 200 ciudades en América del Norte pelearon entre sí tratando de cortejar al gigante del comercio electrónico y los 50 miltrabajos tecnológicos bien remunerados que se ofrecían.

Algunos de los intentos más desvergonzados por ganarse la atención de la empresa fueron Arizona transportando un cactus a Seattle y una ciudad de Georgia que ofreció cambiar su nombre, sí, a Amazon.

Exactamente un año después, las negociaciones con 20 ciudades finalistas desde Nueva York a Los Ángeles se han replegado de forma discreta.

En lugar de demostraciones públicas de afecto, Amazon se está defendiendo de pinchazos más agudos que los de ese cactus saguaro de 6.4 metros, al tiempo que la segunda compañía que cotiza en bolsa más valiosa del mundo evalúa las desgravaciones fiscales y otros atractivos ofrecidos por los ansiosos pretendientes, se le está acusando de ser una sanguijuela del bienestar corporativo que debería estar entregando más al Gobierno y a sus trabajadores, en lugar de seguir estrujando a los contribuyentes para expandirse.

Al ser el individuo más rico del mundo, su máximo ejecutivo, Jeff Bezos, también es un objetivo recurrente.

El senador de Vermont, Bernie Sanders, acusó a Amazon de obligar a sus operarios de almacén a recibir cupones para alimentos porque no les paga lo suficiente; propuso aplicar un impuesto a los grandes empleadores para ayudar a financiar la asistencia del Gobierno (el proyecto de ley se llama Stop Bad Employers by Zeroing Out Subsidies Act, o Stop BEZOS).

Mientras tanto, un número creciente de estados está revisando si las compañías están cumpliendo sus promesas de crear empleos y generar actividad económica. A medida que la decisión sobre la segunda sede se prolonga en privado, Amazon le da a sus críticos más municiones y tiempo para disparar.

"El proyecto de ley de Bernie Sanders muestra cuánto se ha empañado la marca de Amazon con este proceso de búsqueda de sede", dijo Greg LeRoy, director ejecutivo de Good Jobs First, que supervisa las inversiones del gobierno en negocios.

"La forma en que lanzaron esta subasta pública fue realmente torpe. Fue una búsqueda obvia de la mayor exención de impuestos posible y ahora están bajo el microscopio".

Amazon no quiso hacer comentarios para este artículo. En una publicación de blog que responde a Sanders, la compañía dijo que creó 130 mil nuevos empleos el año pasado y que los empleados que reciben cupones de alimentos incluyen a aquellos que trabajan a tiempo parcial o que solo trabajaron en Amazon por breves períodos.

La compañía defendió su trato a los trabajadores diciendo que sus operarios de almacén de Estados Unidos a tiempo completo ganan más de 15 dólares por hora en promedio, incluyendo bonos de incentivo y acciones.

La empresa también dice que ha invertido más de100 mil millones de dólares en EU desde 2011 y ha creado más de 200 mil empleos de tiempo completo con beneficios.

Es poco probable que el proyecto de ley de Sanders pueda avanzar mientras los republicanos controlen el Congreso. Pero cada vez más estados están estudiando más de cerca el intercambio de exenciones fiscales por trabajos.

Los políticos ansiosos por atraer a los empleadores a sus ciudades y pueblos durante la Gran Recesión más tarde descubrieron que tal vez habían regalado demasiado y recibido muy poco a cambio.

Es probable que Amazon acoja el mayor escrutinio del revuelo económico causado por su segunda sede, con el interés de redirigir la narrativa desde el bienestar corporativo hacia la creación de empleos.

La compañía se comprometió a invertir 5 mil millones de dólares durante 18 años y dijo que la compensación, incluidos los beneficios, promediaría unos 100 mil dólares por los 50 mil empleos esperados.

La compañía ha dicho que tomará una decisión este año y sobre lo demás ha mantenido silencio. Atlanta, la región de Washington, D.C., Filadelfia y Austin se encuentran entre los lugares considerados como favoritos por Moody’s Analytics y otros que analizaron a los finalistas según los criterios de Amazon, que incluían una gran fuerza de trabajo, proximidad a un aeropuerto y una buena cartera educativa.

La mayoría de las ofertas de las ciudades finalistas aún se mantienen en privado, pero el alcance del proyecto lo convierte en un inevitable "mega acuerdo" de miles de millones de dólares. Nueva Jersey ha ofrecido un paquete por un valor de 7 mil millones de dólares para atraer a Amazon a Newark.

Maryland está ofreciendo 6 mil 500 millones de dólares en incentivos fiscales para que Amazon establezca una tienda en el condado de Montgomery.

Dichas ofertas levantan preocupaciones de que las ciudades y los estados podrían gastar de más. Amazon tiene el apoyo más fuerte en Atlanta, Indianapolis y Pittsburgh, según una encuesta realizada en abril por la Universidad Elon, y la mayor oposición en Denver y Austin.

En la región de Seattle, Amazon emplea a 45 mil personas y la compañía dice que ha creado 53 mil empleos adicionales, llevando la tasa de desempleo de la ciudad por debajo del cuatro por ciento y alimentando uno de los mercados inmobiliarios más populares del país.

Sin embargo, incluso en Seattle, la empresa está bajo ataque y fue el objetivo principal de un impuesto a la nómina destinado a recaudar dinero para viviendas asequibles y programas para la creciente población de indigentes de la ciudad.

El ayuntamiento aprobó y revocó rápidamente el impuesto después de que Amazon amenazara con detener la contratación en Seattle y cambiarla a otro lugar, destacando otro beneficio adicional de tener una segunda sede.

La ciudad que gane la inversión de Amazon -incluso si ofrece miles de millones-probablemente obtendrá una mayor base tributaria, aumentando los salarios y el valor de las propiedades y mejores oportunidades de trabajo, dice John Boyd, director de The Boyd Company, una firma de selección de sitios corporativos en Princeton, New Jersey.