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Infonavit rompe paradigmas del crédito

Tras 27 años, autoridades lanzan 2 nuevos productos que buscan cubrir la demanda de financiamiento y dar batalla frontal a la banca.
Angélica Saucedo
29 julio 2014 21:15 Última actualización 29 julio 2014 21:15
Casa de Ara

En Veracruz, puede comprar una de las casas de Ara en su conjunto Crystal Lagoons, a partir de 710 mil pesos. El principal atractivo del proyecto es su laguna de casi 4 hectáreas. Las casas y departamentos que no dan a la laguna están en privadas y comparten alberca.

Pasaron casi tres décadas para que el Instituto Nacional de Fomento a la Vivienda de los Trabajadores (Infonavit), modificara la estructura de sus créditos al trasladarlos a pesos, generar una tasa de interés fija de 10.5 por ciento y romper el techo de financiamiento hasta 850 mil pesos.

Esta acción dada a conocer por el Infonavit, la Secretaria de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), utiliza como eje dos productos hipotecarios que buscan ampliar la cobertura de acceso al crédito hipotecario.

De igual manera, tiene la intención de competir con los costos del dinero de la banca, que actualmente se ubican en un rango de 9.70 por ciento y CAT de 11.20 por ciento.

A la fecha, el instituto cuenta con 11 millones de derechohabientes y un universo potencial trabajadores no atendidos por la oferta de productos disponibles, mismos que se ubican en el rango de ingresos superiores a 5.5 veces el salario mínimo.

El primer producto consiste en otorgar créditos en pesos con una tasas de interés fija de 10.5 por ciento y por un plazo de hasta 30 años, producto destinado a trabajadores con ingresos superiores a 5.5 veces salario mínimo sin importar nivel de ingreso.

El segundo considera subir el monto del crédito de 483 mil a 850 mil pesos para los trabajadores que ganan más de 16 mil pesos mensuales. Este esquema, que entrará en vigor en agosto, estará vigente por un periodo de prueba de 12 meses.

Si bien está descartado que trabajadores con créditos vigentes basados en salarios mínimos, puedan migrar a pesos, se estima que existe universo potencial de 2 millones adicionales. Esto significa que ahora se otorgarán financiamientos a trabajadores de todos los ingresos y el monto a cubrir estará sujeto a la capacidad de pago.

Alejandro Murat, director general del Infonavit explica que la instancia cuenta con recursos suficientes que se originan en distintas fuentes, tales como la amortización de más de 5.6 millones de créditos vigentes equivalentes a 960 mil millones de pesos y contribuciones de los afiliados por 167 mil millones de pesos.

Una ventaja adicional vislumbrada en el modelo es que los pagos de la hipoteca vía nómina, serán complementados por la aportación patronal, de tal razón que el saldo reflejará una disminución desde el primer mes del fondeo.

Entre los requisitos se requiere contar con 116 puntos Infonavit, una relación laboral vigente y no tener otro crédito con el Instituto, además que no se verificará historial en el Buró de Crédito.

El trabajador que ya tuvo un crédito y lo liquidó, puede solicitar el segundo crédito en pesos con plazos que van de 5 hasta 30 años y sin penalización por prepago.

Pese a que los nuevos productos entran a robustecer la demanda de crédito, el Instituto mantendrá sus diferentes productos basados en veces salarios mínimos.

Analistas consideran la medida como coyuntural en tiempos en que el negocio de la vivienda se vio mermado por la caída en la producción de unidades que dejó la crisis financiera de GEO, Urbi y Hogar.

En la estructura crediticia se considera un apoyo temporal para trabajadores de 5.5 salarios mínimos, situación contraria a la ofrecida por la banca comercial que establece requisitos de mínimos de inversión, ingresos mayores a 15 veces salarios mínimos, enganche, validación en Buró de Crédito y otros.