Suplementos
inmobiliario

Cambian parámetros de diseño y construcción en pro del medio ambiente

A futuro, dice Jorge Hagg, presidente del comité de selección del premio IMEI 2016 del Instituto Mexicano del Edificio Inteligente- la inversión en tecnología, diseño y construcción sustentables se amortiza, particularmente cuando los inmuebles atraviesan por un proceso correcto de administración.
Claudia Olguín
25 junio 2015 13:3 Última actualización 26 junio 2015 23:13
Edificio de la SRE iluminado con los colores de la bandera de Frenacia. (Cortesía)

Edificaciones en el país son responsables del 17% del consumo de energía. (Cortesía)


Desde 2006, cuando el nuevo corporativo del grupo financiero HSBC que obtuvo en México la primer certificación LEED (Leadership in Energy & Enviromental Design), la instrumentación de medidas en pro del medio ambiente ha cambiado los parámetros en que se diseñan, construyen y comercializan edificios de distinto uso inmobiliario.

Hasta los primeros días de junio del año en curso, el proceso avalado por el U.S. Green Building Council había certificado 142 inmuebles, declinado uno, y tenía en proceso 461 proyectos bajo las cinco categorías y siete áreas de la versión 4, que mide las acciones que toma un desarrollo desde su planeación hasta su entrada en operación.

1
COSTO ENERGÉTICO DE OPERACIÓN

La razón por la cual inversionistas y desarrolladores buscan certificar escuelas, oficinas y centros comerciales ubicados principalmente en el Distrito Federal, Nuevo León, Estado de México y Jalisco, empieza en el costo energético de su operación.

Estadísticas oficiales revelan que hasta 2008 las edificaciones en el país son responsables del 17% del consumo de energía, 5% del consumo total de agua, 25% de la electricidad, 20% de las emisiones de dióxido de carbono y 20% de los desechos generados. Sara Topelson, actual chair del Urban Land Institute México (ULI), dice que de continuar así, para 2050 las emisiones se podrían multiplicar 6.7 veces.

Por tanto, explica, las edificaciones deben invertir en eficiencia energética y de los recursos. Aunado a lo anterior, destaca que la problemática también se refiere al crecimiento de la mancha urbana, que ha crecido 30 veces de 1980 a la fecha, y a la necesidad de contenerla mediante el desarrollo inmobiliario vertical en zonas centrales.

[Cuartoscuro] La política busca mejorar y regularizar la vivienda urbana, así como construir y mejorar la vivienda rural. 
1
SE AMORTIZA INVERSIÓN EN TECNOLOGÍA

A futuro, insiste Jorge Hagg -quien preside el comité de selección del premio IMEI 2016 del Instituto Mexicano del Edificio Inteligente- la inversión en tecnología, diseño y construcción sustentables se amortiza, particularmente cuando los inmuebles atraviesan por un proceso correcto de administración.

En este sentido, en la industria sustentable opera el esquema que promueve BOMA (Buildings Own & Management Association) para medir las mejores prácticas de desarrolladores e inquilinos, incluso en el área de administración y operación de los inmuebles. Ambas instituciones están desarrollando diversos programas que contribuyan con la capacitación y culturización respecto al tema.

El proceso abarca desde edificios de oficinas, usos mixtos e incluso de tipo comercial. Hagg recordó además que la industria inmobiliaria genera al año 136 millones de toneladas de construcción y desperdicios de demolición, que arrojan un promedio per cápita al día de 1.3 kilogramos.

Torres de Juriquilla
1
USO DE TECNOLOGÍAS

Actualmente, el Distrito Federal cuenta con un parque de 4.7 millones de metros cuadrados de oficinas, a los cuales se sumará un millón más en los próximos 20 meses. Por ello la relevancia de la operación. Se estima, dicen los expertos, que luego de inaugurado, un inmueble requiere invertir al menos 35% de su valor en renovación y modernización, para dar vida útil y optimizar el uso de tecnologías.

A diferencia del esquema LEED, el de BOMA privilegia el desempeño energético una vez que el inmueble entra en operación. En este sentido, existen análisis que determinan que sólo atender el consumo energético mitiga más de la mitad del costo operativo de la edificación.

El ámbito de la sustentabilidad ha tocado incluso el segmento inmobiliario residencial. Tobías Contreras, gerente de Investigación y Desarrollo Sustentable de Inmobiliaria Vinte dice que en vivienda la instrumentación de acciones ha alcanzado niveles acelerados de acciones verdes.

Al igual que en los inmuebles corporativos, considera que la sustentabilidad residencial está ligada a la generación de patrimonio en las familias. Esta desarrolladora es el caso único con un laboratorio fondeado por recursos nacionales e internacionales, encaminado a las áreas de investigación y desarrollo.

Mediante diferentes acciones ha certificado una patente nacional, dos de tipo internacional, además de diversos proyectos en materia de energía, eficiencia energética, nanotecnología y materiales.

Verde Vertical, primera firma en América Latina precursora de una tecnología desarrollada en Francia en los años 70. (Cortesía)