Sociedad

“Zozobra” complica reconstrucción del tejido social en México

Especialistas y académicos afirman el miedo es cada vez más legítimo entre la población, ya que todos conocen a alguien que ha sido víctima de algún delito, incluso de alto impacto.
Sandra Marina
09 abril 2014 19:52 Última actualización 09 abril 2014 19:54
Simulacro asalto cine en Santa Fé  CUARTOSCURO

La inseguridad ha llegado a tal grado, que algunos establecimientos hacen simulacros para que sus clientes sepan qué hacer en caso de un asalto. (Cuartoscuro)

CIUDAD DE MÉXICO. Para especialistas y académicos, los resultados de la Encuesta Nacional de Seguridad Urbana, que revelan que más del 72 por ciento de la población en México se siente insegura en la ciudad que vive, son un reflejo de la condición todavía lastimosa que padece el sistema de seguridad en el país, pese a una "muy notable" disminución de la difusión oficial mediática de la violencia.

Carlos Antonio Flores Pérez, investigador del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social de la UNAM, consideró que el miedo es cada vez más legítimo entre la población porque ahora cada vez más individuos cuentan con la experiencia de personas cercanas a ellos, como amigos, vecinos o familiares, que son víctimas de algún delito, e incluso, hasta de alto impacto.

Señaló que lejos del discurso oficial, "la incertidumbre y preocupación de la gente respecto a la inseguridad y violencia, genera una zozobra social no favorable para reconstruir el tejido social esperado".

En este sentido, consideró necesario que el gobierno tenga una concepción más amplia respecto al desmantelamiento de las estructuras delictivas que imperan en el país, y no sólo ir por las cabezas de organizaciones criminales.

"Hay que desactivar actividades de protección política, imbricación y actividades económicas legales, porque de otra forma sólo se ataca al segmento operativo del crimen".

Asimismo el académico agregó la importancia de implementar medidas de prevención social y no solamente de vigilancia policíaca que eviten la reproducción de delitos.

Por su parte, el doctor Luis de la Barreda, responsable del programa de Derechos Humanos de la UNAM, comentó que una encuesta de inseguridad de este tipo puede y no responder a una realidad dependiendo de diversos factores y circunstancias, pero afirmó que una porción considerable del territorio nacional vive una situación terrible de inseguridad.

"Nuestra seguridad pública deja mucho que desear, nuestro índice de homicidios es muy alto, los secuestros y extorsión sigue a la alza. Estamos en una administración sumamente grave en varias entidades de la República, curiosamente no en todas.

"Hay entidades como Yucatán o Campeche que por alguna razón ningún criminólogo ha explicado por qué tienen muy buena seguridad... Los yucatecos tiene una tasa de homicidios similar a la que tienen los países europeos".

Tras lamentar que aún hay entidades como Tamaulipas que no reciben la atención como la que se le ha dado a Michoacán, Luis de la Barreda señaló que pobladores han dejado sus tierras ante la presión de actos de extorsión, de secuestros y de vivir en la zozobra, lo que finalmente deteriora notablemente la calidad de vida de las personas.

"En tanto, el discurso que se tiene en el DF es que estamos bien y no es cierto, no hemos empeorado como otras entidades del norte pero tampoco hemos mejorado.

"En el DF hay una cantidad importante de secuestros, hay una tasa de homicidios de ocho por cada 100 mil habitantes que está por muy por debajo de la media nacional, pero muy alta con lo que pasa en un país europeo".

El especialista en Seguridad, Guy Ben Nun, consideró reveladores los resultados de la encuesta realizada por el INEGI toda vez que fue enfocada en grandes ciudades, donde normalmente hay más vigilancia que en las zonas rurales, más recursos económicos en el sector privado para comprar equipo y servicio de seguridad y "supuestamente" más interés político para hacer inversiones en la materia.

"Pese al grado de inquietud social en estas urbes, se demuestra que entre todos los poderes de los gobiernos locales o federal, no existen acciones sustanciales para lograr un mejoramiento en materia de seguridad.

"El hecho que las estadísticas revelen un impacto negativo respecto a la percepción de inseguridad dentro de un periodo continuo de seis meses, no existe motivo para decir que sea algo único, atípico y temporal".

Guy Ben Nun apuntó: "Normalmente lo que apoya a la percepción mental es el aspecto mediático. Pero también aquí se demuestra que no existe una figura dominante y confiable que podría generar algún sentido de confort o esperanza".

El investigador del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, Luis Astorga, consideró que las encuestas de opinión siempre son un retrato del momento, alteradas por algún evento muy particular, por lo que señaló que esta encuesta persé, no es representativa, pero se tendrían resultados más confiables si el análisis hubiera tomado en cuenta dentro un lapso más largo.

"Es válida si se analizará todo un proceso, la tendencia, con comparativos, no sólo la fotografía del momento".

Empero anotó la necesidad de que en las acciones contra la inseguridad realmente se unan esfuerzos con una visión unificada para aplicar la ley, "porque de otra manera vamos a seguir teniendo problemas".