Sociedad

Virus Chikungunya pone en alerta al sector salud en México

La Secretaría de Salud afirma que el único caso de fiebre por Chikungunya identificado en el país, es de una persona que viajó al Caribe; no obstante, hizo un llamado para que evitar la exposición a los mosquitos, ya que es a través de éstos que se propaga el virus.
Rosalía Servín
26 junio 2014 21:32 Última actualización 26 junio 2014 21:33
El virus del chikungunya es transmitido a los humanos por medio de la picadura de los mosquitos portadores de Aedes. (AP)

El virus del Chikungunya es transmitido a los humanos por medio de la picadura de los mosquitos portadores. (AP)

CIUDAD DE MÉXICO. La Secretaría de Salud informó que hasta el momento no se han detectado casos autóctonos en el país de fiebre por Chikungunya, un virus transmitido por los mismos mosquitos involucrados en la transmisión del dengue (Aedes aegypti y Aedes albopictus), el caso identificado en México es importado de una persona que viajó al Caribe.

A través de un comunicado, la dependencia federal informó que en diciembre 2013, se detectó por primera vez la transmisión autóctona del virus Chikungunya en la región de las Américas, con la confirmación de dos casos en la isla de Saint Martin, en el Caribe.

A partir de esa fecha se han notificado a la Organización Panamericana de la Salud (OPS) 183 mil 761 casos sospechosos, de los cuales cuatro mil 676 han sido confirmados por laboratorio en 18 países de la región.

"En México, el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (SINAVE) de la Secretaría de Salud, identificó un caso importado de fiebre por Chikungunya. Corresponde a una paciente, con antecedente de viaje a un evento deportivo a Antigua y Barbuda en el Caribe, sitio donde la OPS ha reportado cuatro casos confirmados por este virus. Hasta el momento no se han detectado casos autóctonos en nuestro país y este hallazgo demuestra la fortaleza del SINAVE", señala la dependencia.

Chikungunya es un virus que, al igual que el dengue, causa fiebre, dolores severos en las articulaciones, dolor de cabeza, mialgias, náuseas y erupciones cutáneas, la principal diferencia radica en la afección a las articulaciones.

La enfermedad puede presentarse entre tres y siete días posteriores a la picadura del mosquito, y tiene una duración de entre dos y 12 días.

Para este padecimiento no existe una vacuna que prevenga la infección por este virus, ni un tratamiento específico, por lo que se maneja únicamente de manera sintomática.

La SSA explicó que ante el incremento de casos de virus Chikungunya en la región del Caribe y el reporte de casos importados en el macizo continental, por los elevados movimientos poblacionales y la existencia de los vectores en amplias regiones del territorio nacional, se ha reforzado la vigilancia epidemiológica para la detección oportuna de casos, a efecto de evitar la ocurrencia de brotes y para una adecuada y rápida respuesta en caso de ser necesario.

Abundó que desde finales del 2013 se distribuyeron a todas las entidades federativas los lineamientos sobre este padecimiento, emitidos por la OMS/OPS, de la misma manera el tema ha sido abordado en diversos órganos colegiados como el Consejo Nacional de Salud y el Comité Nacional de Vigilancia Epidemiológica.

Asimismo, abunda el comunicado, en diversas ocasiones el tema ha sido analizado en las reuniones periódicas con los directores de los servicios de salud de las entidades federativas, quienes son los responsables directos de la operación de los servicios en los estados.

A la par, abunda la SSA, se ha emitido un aviso de viaje (el 13 de junio pasado) para las personas que acudan a las zonas donde se han identificado casos, el Caribe y América del Sur.

Como parte de las recomendaciones la dependencia federal destaca que las medidas de prevención y control para Chukungunya de acuerdo a la OMS, se enfocan en acciones que reduzcan al mínimo la exposición a mosquitos, las cuales se convierten en imperativas para prevenir la diseminación en caso de que se presente un brote.

La prevención y el control se basa, principalmente, en la reducción del número de depósitos de agua, tanto naturales como artificiales que puedan servir de criadero de los mosquitos.

Finalmente recomienda a las personas que viajen a zonas de riesgo, adoptar precauciones básicas, como el uso de repelentes, pantalones largos y camisas de manga larga.