Sociedad

Utilizarían fuerza pública para desalojar zonas de riesgo en Guerrero

Los alcaldes de Acapulco y Chilpancingo advirtieron que de ser necesario, podrían recurrir a la fuerza pública para desalojar las zonas de alto riesgo, pues las previsiones meteorológicas indican que habrá una temporada de lluvias muy intensa.
Enrique Villagómez/Corresponsal
13 mayo 2014 13:32 Última actualización 13 mayo 2014 13:32
Lluvias en Acapulco

Las intensas lluvias que se esperan podrían en riesgo a familias, por lo que se usaría la fuerza pública para desalojarlas. (Cuartoscuro)

ACAPULCO. Los alcaldes de Acapulco, Luis Walton Aburto, y de Chilpancingo, Mario Moreno Arcos, coincidieron en la necesidad de desalojar cuanto antes a las familias que habitan en zonas de alto riesgo en sus respectivos municipios, con el objeto de evitar alguna tragedia durante la presente temporada de lluvias.

Asimismo señalaron que de ser necesario “habrá de utilizarse la fuerza pública” para llevar a cabo estos desalojos, porque de acuerdo con los pronósticos que tienen las autoridades de Protección Civil, la presente temporada de lluvias será una de las más violentas de los últimos años.

Entrevistados durante la primera Convención Nacional de Protección Civil 2014, que se lleva a cabo en este destino de playa, Walton Aburto, destacó que “si es necesario usará la fuerza pública para sacar a familias que viven en zonas de alto riesgo, antes que permitir la pérdida de vidas humanas con la presencia de algún fenómeno hidrometeorológico”.

“Estamos limpiando los canales pluviales para evitar que inunde la zona turística de la bahía y con suficiente anticipación estamos difundiendo la ubicación de los refugios temporales para que la gente los tenga presentes y sepa a dónde resguardarse en caso de ser necesario”, detalló el alcalde

Mencionó que insistirá con el gobierno federal para que se instale en este destino de playa una extensión del CENAPRED, porque es en esta zona del país donde tradicionalmente se generan los diversos fenómenos naturales que afectan al resto de la República mexicana como son tormentas, ciclones, huracanes y sismos.

Por su parte, el alcalde de Chilpancingo, Mario Moreno Arcos, dijo que “lo más importante es salvaguardar la vida de las familias”, por lo que no se descartaría incluso utilizar la fuerza pública para desalojar a quienes viven en zonas de alto riesgo como barrancas y márgenes de ríos y arroyos.

“Preferimos que se aumente el número de familias en el albergue que aún tenemos funcionando, que lamentar la muerte de algún ciudadano que no quiso atender la invitación para dejar su vivienda en zona de riesgo”, sentenció el edil capitalino.

Moreno Arcos, dio a conocer que en un mes más estará entregando las primeras viviendas que se están construyendo conjuntamente con el gobierno federal para reubicar a las familias damnificadas tanto por la tormenta tropical Manuel, como por los recientes sismos del pasado 18 de Abril y 8 de Mayo.

Destacó que se proyectan construir alrededor de dos mil viviendas para familias damnificadas, por lo que Chilpancingo se convertiría en el municipio más beneficiado en este rubro por el gobierno federal.