Sociedad

Reyes Magos, con presupuesto austero, van en busca de regalos

Comparan precios en varios lugares porque -afirman- "la crisis está dura"; pequeños comerciantes se quejan que los centros comerciales 'acaparan' las ventas.
Rafael Montes
05 enero 2015 22:51 Última actualización 06 enero 2015 5:0
Más de 15 mil policías cuidaron que los Reyes Magos no fueran víctimas del hampa. (Braulio Tenorio)

Más de 15 mil policías cuidaron que los Reyes Magos no fueran víctimas del hampa. (Braulio Tenorio)

CIUDAD DE MÉXICO. Esta ciudad se vuelca a las calles en Día de Reyes. La gente va de aquí para allá. Mira, compara precios, busca satisfacer lo más cercanamente posible la lista de juguetes que llevan en la mano y buscan entre los bolsillos y en las carteras que el dinero alcance más, que se extienda al infinito para cumplir esas peticiones que hicieron los pequeños. Pero la crisis, dicen, “está dura”.

Es fácil reconocer a los Reyes Magos en estos días. La muchedumbre de la capital no logra esconderlos en su bullicio cuando cargan con cajas voluminosas al hombro o con bicicletas envueltas en plástico y sufren en el transporte público para no molestar a los demás pasajeros.

En estos días, la ciudad es un caos, sobre todo, cerca de los mercados y centros de comercio popular. Por ejemplo, el Eje 1 Norte se cerró completamente al paso vehicular porque el comercio informal de Tepito se desdobló sin pudor ni recato hacia el arroyo vehicular. Las patrullas y policías no pudieron hacer más que vigilar que todo transcurriera en calma.

El jefe de GDF, Miguel Ángel Mancera, reconoció ayer que el ambulantaje es un reto pendiente y que estos días, es difícil el control, pero prometió que a partir de este martes, se retomará la tolerancia cero para el comercio informal en el primer cuadro de la ciudad.

Para todos ellos que salen en estos días, incluso hasta el último minuto antes de que el alba aparezca, el gobierno de la ciudad desplegó un operativo de 15 mil policías en tierra y por aire, con patrullas y ambulancias, para proteger el patrimonio y la integridad física de los Reyes Magos.

Por eso, en el Mercado del Juguete, ese que se instala en la explanada del Monumento a la Madre desde hace ya varios años, al menos tres parejas de policías rondan por los pasillos para cuidar que todo se desarrolle en calma.

Pasado apenas el mediodía, no hay multitudes. De hecho, el sitio parece desangelado. El frío, un viento helado que duró todo el día y no dejó que el DF subiera de los 20 grados en el termómetro, ahuyentó a muchos o los obligó a buscar el momento más cálido del día, pero en todo el lunes no hubo un momento de calor.

Los comerciantes de juguetes de ese mercado le apostaban a que después de las cinco de la tarde, las ventas subieran. Porque confiaban en que a la hora de la salida de los oficinistas del Paseo de la Reforma y de Insurgentes se pasearan por ese lugar para hacer la compra de los juguetes antes de que se fueran a casa. De hecho, tenían la esperanza de que, como ocurre otros años, la madrugada fuera el clímax del día, con las ventas a todo lo que diera, a pesar de que a esas horas, los precios ya fueron los mínimos, al menos para no perder la inversión.

Para algunos, no obstante, la venta no fue próspera durante la temporada. “Ha habido años mejores”, asegura Nicolás Flores, quien estima que su venta este año cayó entre el 50 y el 60 por ciento y que espera vender casi todos sus autos a control remoto durante la madrugada. De no acabar vendiéndolos, dice, “el patrón decide regalarlos a los niños de la calle durante la mañana”. La señora Ruth Díaz lamenta que las ventas sean menos año con año. “Los centros comerciales nos ganan todo”, dice. Por ejemplo, expone, en Soriana está todo al 50 por ciento, el WalMart, al 40 por ciento. “Por eso es que aquí está triste la cosa, además de que falta publicidad y de que esta vez, el Día de Reyes cayó en lunes”, lamenta quien desde hace 30 años es proveedora de los Reyes Magos.