Sociedad

Quién es Enrique Fernández Fassnacht

El doctor Enrique Fernández Fassnacht se desempeñaba hasta hoy miércoles como secretario general ejecutivo de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES).
Rosalía Servín
20 noviembre 2014 1:44 Última actualización 20 noviembre 2014 15:18
El Subsecretario de Educación Superior nombró al Ing. Enrique Fernández Fassnacht (izq) como nuevo Director General del IPN. (Cuartoscuro)

El Subsecretario de Educación Superior nombró al Ing. Enrique Fernández Fassnacht (izq) como nuevo Director General del IPN. (Cuartoscuro)

Contrario a todos los pronósticos, el doctor Enrique Fernández Fassnacht fue el elegido para reencauzar al Instituto Politécnico Nacional (IPN), una institución actualmente en crisis a la que llegará a buscar consensos y transformaciones de fondo.

Fue en los primeros minutos de este jueves, durante la quinta mesa de diálogo que se estableció con los estudiantes de este instituto, cuando el subsecretario de educación superior, Fernando Serrano Migallón, dio la tan esperada noticia: "se ha designado como director general del IPN al doctor Enrique Fernández Fassnacht", quien por obvias razones (que hasta ahora se comprenden), fue elegido como integrante de la representación gubernamental, en esta mesa de diálogo a excepción de este día en el que estuvo ausente.

Fernández Fassnacht es ingeniero químico industrial de la Escuela Superior de Ingeniería Química de Industrias Extractivas del IPN. Obtuvo una maestría de División de Ciencias Básicas e Ingeniería en la Unidad Iztapalapa de la UAM y un doctorado en química fisicoquímica en la División de Estudios de Posgrado de la Facultad de Química de la UNAM, así como un postdoctorado en el Departamento de Química de la Universidad de California, en Los Ángeles.

Entre sus logros académicos están haber sido becario del Instituto Mexicano del Petróleo y del Conacyt, invitado como uno de los mejores estudiantes de ingeniería química del país. Obtuvo mención honorífica en su examen profesional y fue reconocido con el premio Alejandro Medina en 1976, que concede la Fundación Arturo Rosenblueth.

Es miembro regular de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC), de la que fue secretario designado durante la presidencia de Fernando del Río Haza (1988-1989), cuando esta asociación se denominaba Academia de la Investigación Científica. También es miembro titular de la Academia Mexicana de Ingeniería.

Fue uno de los cinco finalistas en el concurso para seleccionar al primer mexicano que viajaría al espacio con el fin de realizar diversos experimentos, además de poner en órbita el satélite Morelos.

Recibió además la medalla «Gabino Barreda» por haber logrado el más alto promedio de calificaciones en los estudios de doctorado por la Universidad Nacional Autónoma de México en 1985 y el Premio Nacional de Tecnología en 2001.

Asimismo, Fernández Fassnacht es miembro de la Junta Directiva de la Universidad Politécnica de San Luis Potosí y del Consejo Social de la Universidad Politécnica del Valle de Toluca, así como miembro titular de la Academia Nacional de Ingeniería, en el área de ingeniería química, desde 1986.

En el servicio público y privado ha sido director académico de la Coordinación General de Universidades Tecnológicas, de la SEP (1995-1996); director académico de la Coordinación General de Universidades Tecnológicas, de la Secretaría de Educación Pública (02/2003-06/2003); coordinador de las Universidades Politécnicas, desde el 16 de junio de 2003 a 15 de abril de 2007;

También fue rector de la Universidad Politécnica de Altamira del 16 de abril de 2007 al 30 de noviembre de 2009. A finales del 2009 inició su gestión como rector general de la Universidad Autónoma Metropolitana, cargo que ocuparía hasta el 30 de noviembre del 2013, sin embargo al ser electo como secretario general de la ANUIES en 8 de mayo del 2013, se ve obligado a presentar su renuncia y no concluir su gestión, lo que ahora se repite ante su designación como director general del IPN.

Su misión ahora será la de encontrar los consensos necesarios que permitan, en primera instancia, consolidar los acuerdos alcanzados ya en la mesa de diálogo tanto autoridades como estudiantes, y de los que al menos requiere firmar siete documentos, entre ellos el que señala las no represalias a los partícipes de este movimiento estudiantil y la no incorporación del nivel medio al Sistema Nacional de Bachillerato ni a la Reforma Integral de Educación Media Superior.

Su firma también será esencial para cumplir la promesa a los estudiantes de que el IPN será ajeno al Tecnológico Nacional de México y de que será instaurado el órgano interno que se encargue de las labores de vigilancia del instituto.

Asimismo deberá tomar las medidas tendientes a la creación de la Defensoría Politécnica de los Derechos Individuales y Colectivo, que fue solicitada como parte de las exigencias del pliego petitorio de los estudiantes, a lo que además se debe agregar la consolidación del Congreso Nacional Politécnico (CNP) del que las autoridades siguen sin llegar a un acuerdo con los estudiantes, pues estos quieren dejar fuera al director, del grupo encargado de seleccionar a la comisión organizadora de dicho congreso.

Es ardua la labor que le espera a Enrique Fernández, quien además deberá enfrentar a un Politécnico dividido, con voces a favor y en contra de su designación.