Sociedad

Prácticas inadecuadas complican tratamientos

Automedicación y falta de preparación de doctores constituyen ‘focos rojos’; en nuestro país hay nueve millones de personas con enfermedades renales.
Rosalía Servín
19 marzo 2014 23:8 Última actualización 20 marzo 2014 5:0
 [El sector presenta limitaciones en infraestructura hospitalaria, recursos materiales y desabasto de medicamentos. / Cuartoscuro] 

No existe cobertura universal para quienes padecen enfermedad renal en México. (Cuartoscuro)

CIUDAD DE MÉXICO. Al delicado problema de salud pública que representa la enfermedad renal en México, se suman otros factores que representan focos rojos para el tratamiento de este padecimiento y que se relacionan con la farmacovigilancia, la polifarmacia, la automedicación y la falta de una mejor preparación médica.

En México se calcula que nueve millones de personas están afectados por la enfermedad renal, un padecimiento que crece a gran velocidad y que requiere de forma urgente encontrar modelos de atención integral para todos los afectados, algo que aún no existe.

Carlos Castro, presidente ejecutivo de la Fundación ALE, asegura que “no existe cobertura universal para quienes padecen enfermedad renal, dejando a la buena de Dios a miles de pacientes”, pues admite que aunque ha habido avances como la, inclusión del transplante renal para los menores de edad, aún falta la población adulta afectada.

A este problema se añaden otros que complican aún más la situación, entre ellos se encuentra la farmacovigilancia, entendida como aquél proceso en el que se vigila la aplicación, efectos e interacción de los medicamentos, en este caso para el tratamiento de enfermedad renal.

Durante una reunión académica realizada en la Academia Nacional de Medicina, sobre enfermedad renal, la doctora Rocío Alatorre, comisionada de Evidencia y Manejo de Riesgos de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), destacó que uno de los problemas es que a pesar de que existe una norma que estipula el reporte de reacciones adversas de cualquier medicamento, no existe una cultura por parte de los profesionales de la salud para hacerlo.

El gran reto es avanzar en esta profesionalización y exista la cultura para conocer los efectos de los medicamentos y detectar problemas de forma oportuna, señaló al añadir que la mayoría de los grupos de medicamentos, se asocian con algún mecanismo fisiopatológico, donde interviene la salud del riñón.