Sociedad

Poco más del 20% de 25 mil abandona la sierra de Sinaloa por inseguridad

Cerca de un 70 por ciento abandona la zona por cuestiones de empleo, sin embargo cerca de 6 mil personas han emigrado por la violencia que azota el lugar.
Carlos Velázquez Martínez
04 febrero 2014 15:38 Última actualización 04 febrero 2014 15:47
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 [Galenos afirman que violencia agudiza el déficit que siempre enfrenta el IMSS en esta zona/ Cuartoscuro]

Cerca de 6 mil personas han abandonado la sierra de Sinaloa por la violencia que se vive en esa zona. (Cuartoscuro)

CULIACAN. Viven en doble desamparo: Unos abandonan la familia porque emigran a ciudades de Sinaloa o del país e incluso a Estados Unidos, en busca de nuevas oportunidades de desarrollo. Pero, otros, abandonan su comunidad por la inseguridad generada por conflictos bélicos entre bandas de delincuentes que operan en la sierra de Sinaloa.

La Secretaría de Desarrollo Social y Humano del estado de Sinaloa (Sedeshu) considera que de los 25 mil sinaloenses 70 por ciento emigró en busca de mejores condiciones de vida, ya sea por un empleo, un sustento personal o cuestiones familiares.

Mientras que un porcentaje mayor al 20 por ciento, que se calcula en 6 mil personas, han sido desplazados por la violencia que en los últimos meses en la Sierra Madre Occidental.

La Comisión de Asuntos Indígenas pidió al secretario de Sedeshu, Juan Ernesto Millán Pietsch, gestionar ante la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) un programa de apoyo a los desplazados de la sierra, o que se les incluya en la Cruzada Nacional contra el Hambre.

El gobierno estatal, a través de la Sedeshu, atiende a algunas familias en empleos temporales, en siembra y cultivo de flores en Surutato, en el municipio de Badiraguato, pero, son mínimos los ingresos.

Otros jefes de familia se trasladan a los valles agrícolas para emplearse como jornaleros, en la siembra, cultivo y cosecha de hortalizas, pero la actividad dura tres o cuatro meses (de noviembre a febrero).

En los últimos meses han quedado abandonas las comunidades
de la sierra, sus pobladores no pueden regresar, porque las balaceras son frecuentes en el monte. Bandas de salteadores de caminos se enfrentan a secuestradores o narcotraficantes que disputan la plaza
.

Los operativos de vigilancia de las corporaciones estatales y federales son esporádicos y ahuyentan temporalmente a los delincuentes, pero éstos toman represalias contra familias que se atreven a denunciarlos.

El profesor e investigador de la Universidad Autónoma de Sinaloa, Jorge Figueroa, manifestó que el gobierno atiende a los desplazados sólo con mejoralitos, porque no les proporciona vivienda, servicios públicos y atención médica, por lo que considera que el problema puede extenderse a las ciudades, donde algunas familias viven hacinadas en colonias de reciente creación en las periferias de la ciudad.