Sociedad

Pide Greenpeace audiencia con el presidente Peña Nieto

La organización advierte del impacto negativo que tendrán las reformas, en especial la energética, al medio ambiente en todo el territorio nacional.
Miriam de Regil
12 octubre 2014 20:8 Última actualización 13 octubre 2014 5:0
La reforma energética es un riesgo ambiental, advierte Greenpeace México. (Cuartoscuro)

La reforma energética es un riesgo ambiental, advierte Greenpeace México. (Cuartoscuro)

CIUDAD DE MÉXICO. Greenpeace informó que ha solicitado una audiencia con el presidente Enrique Peña Nieto para exponerle la necesidad de impulsar modificaciones a cinco leyes fundamentales para proteger el medio ambiente, luego de las transformaciones estructurales que están por consolidarse en México.

La organización ambientalista advirtió que los ecosistemas del país se encuentran en grave riesgo, ya que las recientes reformas pueden dar paso a retrocesos de 25 años.

La solicitud de audiencia ya fue entregada el pasado 8 de octubre a la Dirección General de Atención Ciudadana de la Presidencia de la República, informó Greenpeace al tiempo de asegurar que su propuesta garantiza “que los cambios sean en pro y no en contra de los ecosistemas, los recursos naturales y la gente”.

De igual manera, Greenpeace envió a Peña Nieto dos iniciativas más construidas de manera colectiva con diversas organizaciones, investigadores y ciudadanos que buscan incidir en la propuesta ciudadana de la Ley General de Aguas y la de Maíz Libre.

El objetivo principal de las reformas hechas por Greenpeace “es incentivar el desarrollo tecnológico relacionado con las energías limpias y renovables, y no las fuentes de energía sucias y peligrosas como la nuclear y gas shale extraído mediante el fracking”.

Asimismo, busca que la reforma al campo tampoco impulse el modelo de agricultura industrial que depende de los hidrocarburos, que favorece el uso de sustancias tóxicas y fomenta el uso de transgénicos, “pues ello pondría en riesgo a nuestro alimento más preciado: el maíz. Mucho menos, que la Ley General de Aguas en lugar de priorizar la salvaguarda de este recurso vital para cubrir necesidades humanas básicas, sea un instrumento que flexibilice y permita el mal uso y la contaminación del recurso”.

De acuerdo con el documento entregado en la Presidencia, la preocupación principal que existente respecto de la actual política ambiental es que favorece un modelo de supuesto desarrollo económico que implica la nula protección a la naturaleza.

Estamos en un momento decisivo, aseguró Greenpeace, por lo que nuestro deseo es alertar al presidente de México del peligro del mayor retroceso ambiental en la historia del país, pero que él puede evitarlo y convertirse en el mandatario que tuvo la visión y el valor de proteger el entorno.