Sociedad

México no regula sustancias tóxicas de tabaco: ACTA

La Alianza Contra el Tabaco señaló que en México nunca se ha hecho regulación sanitaria de las sustancias tóxicas del tabaco, a pesar de contener más de siete mil elementos dañinos, 600 de los cuales se catalogan como "extraordinariamente tóxicos" y 60 cancerígenos.
Rosalía Servín Magaña
28 mayo 2014 13:32 Última actualización 28 mayo 2014 13:35
Etiquetas
Cigarros electrónicos

.

CIUDAD DE MÉXICO. En México nunca se ha hecho regulación sanitaria de las sustancias tóxicas del tabaco, a pesar de contener más de siete mil elementos dañinos, 600 de los cuales se catalogan como "extraordinariamente tóxicos" y 60 cancerígenos, aseguró el doctor Francisco Javier López Antuñano, presidente de la Alianza Contra el Tabaco.

En conferencia, en el marco de la próxima conmemoración del Día Mundial sin Tabaco, el especialista destacó el poder de la industria tabacalera, para influir en la gente y hacer más atractivo su producto.

Las empresas, dijo, nunca han visto limitada su capacidad para diseñar sus productos y hacerlos más atractivos cada vez y con mayor poder adictivo para incidir en el consumo, socavando las medidas de prevención, que a la fecha no son muchas.

Lamentó que las autoridades ni siquiera conozcan las regulaciones del Convenio Marco, a pesar de haberlo firmado hace más de 10 años, el cual, entre otras cosas estipula en su artículo 9, directrices sobre la medición y el contenido de los productos del tabaco.

"Sólo tres países tienen regulaciones al respecto (Estados Unidos, Brasil y Canadá), pero el resto de América Latina, no hace absolutamente nada, algunos ni siquiera han leído el artículo de regulación sanitaria", enfatizó.

El doctor recordó que aunque en México la Ley General para el Control del Tabaco estipula este requerimiento a la industria, en realidad no lo hace bajo el cobijo de que se trata de "secreto industrial".

"No hay quién les exija", sostuvo el especialista quién alertó sobre la urgente necesidad de desplegar un ataque frontal para impedir la influencia de la industria en detrimento de la salud de la población.

Lo cierto es que al privilegiar el "derecho" de la industria, el Estado apoya el poder adictivo, causando, entre otras cosas, que con su influencia estratégica sanitaria, cada muerte prematura se sustituya con dos nuevos fumadores menores de 25 años, añadió.

En su oportunidad, Eduardo del Castillo, representante de la organización civil Códice, enfatizó que las autoridades no están haciendo su trabajo, beneficiando con ello a la industria.

Informó que ellos se han dado a la tarea de hacer un monitoreo ciudadano de vigilancia, en entidades que cuentan ya con leyes 100% libres de humo de tabaco (nueve hasta ahora), las cuales incumplen sus legislaciones.

"Hemos visitado el Estado de México, por ejemplo, donde visitamos bares y restaurantes, y en el 70 por ciento de los lugares visitados se fumaba y en Zacatecas el porcentaje era aún mayor" señaló, al abundar que seguirán monitoreando el resto de las entidades que tienen sus regulaciones ya aprobadas.

Por otra parte las organizaciones civiles se refirieron a la importancia de fortalecer políticas fiscales para el control del tabaco, las cuales desde 2010 están prácticamente "estancadas".

Erick Antonio Ochoa, director de iniciativas para el control del Tabaco de la Fundación InterAmericana del Corazón, alertó que por el contrario, el año pasado el Congreso de la Unión aprobó eliminar los impuestos específicos a puros y otros tabacos labrados a mano, sin una justificación válida, lo que va en detrimento al cumplimiento del Convenio Marco.

"Además, no sólo no se ha planteado una revisión del impuesto especial que incorpore metas de mediano y largo plazo, ni siquiera se ha ajustado el componente fijo de acuerdo a la inflación. Durante 2013 el gobierno recaudó 34 mil 190 millones de pesos; después de descontar la inflación, la cifra es de 1.3 por ciento menor a la de 2012 lo cual es consistente con esta falta de ajustes", explicó.

Finalmente alertó que de no hacer nada al respecto, la pérdida de recaudación a finales de este año será cercana a los 900 millones de pesos."Este compromiso hecho por el secretario de hacienda, respecto a que no habrá aumento de impuestos, debe ser revisado para el caso del tabaco, de otros modo se seguirá incumpliendo con el Convenio Marco", concluyó por su parte Juan Núñez, coordinador de la Alianza Nacional para el Control del Tabaco, al destacar que la industria acepta aumentos a sus productos para su beneficio, pero no para la recaudación, algo que resulta injustificable.