Sociedad

Los politécnicos dicen haber sido ‘timados’

La designación, dada a conocer durante la quinta mesa de diálogo entre autoridades y estudiantes, no fue bien recibida por los representantes estudiantiles.
Rosalía Servín
20 noviembre 2014 23:16 Última actualización 21 noviembre 2014 5:0
IPN

Los estudiantes se dicen engañados, tras conocer al nuevo director del IPN. (Archivo/Cuartoscuro)

CIUDAD DE MÉXICO. El nombramiento del doctor Enrique Fernández Fassnacht como director general del Instituto Politécnico Nacional (IPN) fue considerado desilusionante para los estudiantes que forman parte de la mesa de diálogo, quienes se dijeron "timados" y "decepcionados" con esta noticia.

La designación, dada a conocer las primeras horas de este jueves durante la quinta mesa de diálogo entre autoridades y estudiantes, no fue bien recibida por los representantes estudiantiles, quienes lamentaron que el director siempre estuvo en las mesas y hasta el último momento se revelara su nombre.

"Hemos sido timados, se ha traído a representantes con capacidad resolutiva y entre ellos estaba el director, nos sentimos defraudados, pues después de tantos problemas planteados que requerían de su presencia y él estando ahí se mantuvo ausente", aseguró Froylán Juárez, quien junto con sus compañeros, se negaron a firmar los siete acuerdos ya pactados por ambas partes, bajo el argumento de que necesitan la presencia del director general.

"Cómo vamos a aceptar que una persona que rechaza que la comunidad pueda votar por sus directivos, sea incluido en el grupo que se encargará de designar al equipo que organizará el Congreso Nacional Politécnico, que será decisivo para la transformación de esta institución", abundaron también los estudiantes, luego de recordar un comentario hecho por el doctor Fernández durante sus mesas de diálogo.

"Nos entristece, nos duele saber que estuvo sentado, escucho preocupaciones, nos vio desesperarnos, desvelarnos y sabía que la comunidad estaba pasando fríos, y no hizo nada", comentó por su parte el estudiante Kaleb Mondragón.

Esto es precisamente lo que a decir del investigador de El Colegio de México, Manuel Gil Antón, debe ser la principal virtud a desarrollar por parte del ahora director general, la de conciliar.

"La principal virtud que deberá desarrollar y llevar al máximo es la conciliación, escuchar a todos, pero al mismo tiempo ejercer la autoridad que confiere el puesto, el director del Politécnico tiene establecidas sus funciones y atribuciones. El primer reto es incluir a todas las posiciones que yo diría están a favor del desarrollo del instituto, pero saber distinguir aquellas que, diciendo estar interesadas, tienen otros intereses, la labor del político es la prudencia, luego la claridad y firmeza en las decisiones", manifestó en entrevista.

Para el especialista en temas educativos, "no hay de otra", pues Fernández Fassnacht entra a una institución que por un lado está muy agitada, pero por el otro tiene un afán de renovación.

"Deberá encauzar los afanes de renovación, abrir causa para la participación y distinguir pautas de apoyo de los que tienen intereses políticos de corto plazo", aseguró.

Al respecto la doctora Marisol Silva Laya, directora del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación de la Universidad Iberoamericana, señala que es fundamental que el doctor Fernández -que desde su punto de vista sería un director de transición-, respete y promueva el espacio de diálogo para que se realice el Congreso Nacional Politécnico.

"En este momento debe tenerse claro que más que pensar en una dirección a largo plazo, es una al servicio de la comunidad para favorecer el diálogo y llegar a las reformas y la reconstitución del Politécnico, y en eso es fundamental que se tome en cuenta las expresiones de la comunidad", indicó.

La especialista destacó que el riesgo más fuerte para él, sería el intentar volver a un esquema autoritario en la dirección.
"Eso sería un error terrible, yo espero que el doctor tenga la sensibilidad, la claridad y la inteligencia, para sacar adelante este momento tan importante y que puede ser clave para refundar al instituto, caminando hacia transformaciones trascendentales como puede ser la propia autonomía del propio IPN", manifestó no sin antes señalar que el el doctor tiene la capacidad y trayectoria para hacerlo.
"Yo espero que tenga la sensibilidad con las necesidades de la comunidad, para poder dar cauce a estas inquietudes", afirmó.

Por su parte la investigadora del Departamento de Investigaciones Educativas del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) del IPN, Alma Maldonado Maldonado, comenta que fue "extraño e incomprensible" este nombramiento, ya que se trata de un personaje que tuvo bajo perfil en la mesa de diálogo, sin contar que apenas comenzaba un ciclo en la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), que ahora deja sin más.

"La designación causó sorpresa entre los colegas, por un lado porque acababa de llegar a la ANUIES y de pronto debe dejarla, y dos, porque parecía que su desempeño no era muy bueno en la mesa de diálogo y sus comentarios, su relación con los alumnos, no era como la de otros participantes", indicó.

A decir de la investigadora, el doctor cumple con los requisitos de ley pero en la posición en la que está, será complicado llevar las cosas.
"Está muy acotado", dijo al recordar que en la mesa hay un ambiente tenso y habrá mucho recelo. "Quizá hubiera estado bien alguien que no estuviera en la mesa".

Para ella el doctor Fernández empezara muy débil. "Si querían un candidato más fuerte para poder negociar con los chavos, no sé si él sea el ideal, la comunidad no lo va a ver como un interno sino como alguien lejano", sostuvo Maldonado.

En tanto, las instituciones que conforman la Mesa Directiva del Foro Consultivo Científico y Tecnológico (FCCyT) se congratularon por el nombramiento del doctor Enrique Fernández Fassnacht, a quien le reconocieron su capacidad para generar consensos en las comunidades que le ha tocado representar.

El doctor, sostiene el FCCyT, jugará un rol trascendental en el proceso de diálogo que se da actualmente en el interior de la comunidad politécnica.