Sociedad

Los olvidados de Dios…y del gobierno

Petatlán y Tecpan de Guerrero fueron el epicentro del sismo del pasado 18 de abril; hasta ahora la ayuda oficial no ha llegado, dicen sus habitantes. Y aunque ya se emitió la declaratoria para que accedan a recursos del FONDEN, la reconstrucción de viviendas, aún no inicia.
Enrique Villagómez / Corresponsal
30 abril 2014 17:43 Última actualización 01 mayo 2014 5:0
Daños

Sobre las calles se aprecian amontonados los escombros materiales que cayeron de las casas afectadas por el sismo. (Fotos: Enrique Villagómez)

COSTA GRANDE DE GUERRERO.- A 20 días de que un sismo de 7.2 grados en escala de Richter, “lastimo” a los habitantes de varios municipios en la costa grande de Guerrero, la ayuda oficial sigue tan ausente como el restos de las obras que se prometieron tras el paso de las tormentas Ingrid y Manuel, en septiembre pasado.

Petatlán y Tecpan de Galeana, son dos de los 43 municipios de Guerrero que fueron reconocidos por el Fondo para la Atención de Desastres Naturales como comunidades afectadas por el sismo que se registró el pasado 18 de Abril.

Don Everardo González Mendiola, vecino de la cabecera municipal de Petatlán, lamenta que el tiempo pase, las afectaciones aumenten y el gobierno no haga nada para ayudarlos.

“Pues las autoridades no nos han dicho nada, absolutamente nada, nada más vienen a decir que nos va a ayudar y que nos van a ayudar, pero pues la ayuda no llega”.

“A venido dos veces el gobernador, han venido a censar, pero hasta ahorita no sabemos el fin después de todo esto”, expresó Zacarías Cruz Soberanis, habitante de Tecpan de Galena.

De acuerdo con el último reporte preliminar de daños que presento la Subsecretaria de Protección Civil en Guerrero, se contabilizaron tres mil 567 viviendas afectadas por el sismo, de las cuales unas 242 presentan daño total en su infraestructura.

En estos municipios que fueron el epicentro del sismo y sus casi 300 réplicas a la fecha, viven Alejandra Téllez, una joven madre soltera con dos hijos, recuerda con miedo la mañana de aquel viernes cuando sucedió el sismo.

“Hay pues horrible, es frustrante estar que no saber pues ni que hacer, y imagínese en estas casas, si en las casas de madera, ahora imagínese en estas casas que feo se siente y no poder salir, luego así”.

La casa donde vivió desde su nacimiento y hasta que se registró el temblor, presenta serios daños estructurales en paredes, castillos y escaleras. Todavía no se explica cómo logro salir de ahí, así como tampoco el motivo por el cual el gobierno de Guerrero, solo prometió ayudar a reconstruir cierto tipo de viviendas.

Vino el gobernador y dijo que iba a apoyar, pero nunca se refirió a que las casas que estuvieran de dos pisos o material, pues no entraban en el apoyo, sino simplemente están apoyando casas de adobe, pero pues yo digo que eso no está bien porque, pues son desastres naturales y pues uno que, pues ahora sí que con trabajo se hacen las casas”.

Cuando apenas comenzaban a recuperarse de las pérdidas que sufrieron con la inundación que provoco el desbordamiento del río, por el paso de las tormentas Ingrid y Manuel en septiembre del año pasado, ahora el sismo los han colocado entre la espada y la pared.

Sobre las calles se aprecian amontonados los escombros materiales que cayeron de las casas afectadas por el sismo, y los habitantes dicen desconocer cuánto tiempo más estarán ahí, porque hasta el momento ninguna autoridad ha expresado su interés por iniciar los trabajos de rehabilitación en las zonas afectadas.

Quién recorre Tecpan de Galeana o Petatlán, puede observar a simple vista los múltiples daños que provoco el sismo, no solo en casas de adobe y madera, sino que hasta las viviendas construidas con tabique y cemento también fueron víctimas de la fuerza de la naturaleza, como sucedió con la concurrida Iglesia del Padre Jesús en Petatán.

“Aquí todo mundo corrió hacia los lados debido a la magnitud del temblor y por las torres, lo bonito que nadie salió lesionado a pesar de que cayeron muchos escombros, y pues sufrimos ese daño material de nuestro templo, la parte frontal, las torres, y bueno pues estamos ahorita en el estudio del diagnóstico para sacar el expediente técnico y ahí ahora si iniciar a más tardar el día lunes con nuestra obra de reconstrucción, señaló el párroco Joel Salazar Bailón.

Debido a los cuantiosos daños que sufrió el templo católico y que se pueden apreciar desde cualquier ángulo del pueblo, los servicios religiosos se llevan a cabo en los alrededores de la parroquia para seguridad de los feligreses.

Inicialmente, las autoridades declararon zona de desastre en diez municipios del estado, pero este fin de semana la Coordinación Nacional de Protección Civil de la Secretaría de Gobernación emitió una nueva declaratoria y aumentó a 43 el número de municipios con daños materiales por el sismo, con lo cual podrán acceder a los recursos del FONDEN, para iniciar cuanto antes las obras de reconstrucción sobre todo de viviendas.