Sociedad

Locatarios del parque Loreto denuncian abusos delegacionales

La jefa delegacional en Tlalpan, Maricela Contreras, quiere cobrar a los locatarios del parque Ecológico Loreto y Peña Pobre con recibos por concepto de campamento.
Rafael Montes
28 agosto 2014 21:38 Última actualización 29 agosto 2014 5:0
Locatarios del Parque Ecológico Peña Pobre rechazan los extraños recibos de la delegación  Tlalpan. (FlicKr)

Locatarios del Parque Ecológico Loreto y Peña Pobre rechazan los extraños recibos de la delegación Tlalpan. (FlicKr)

CIUDAD DE MÉXICO. Locatarios del Parque Ecológico Loreto y Peña Pobre denunciaron que el gobierno delegacional en Tlalpan, que encabeza Maricela Contreras, quiere convertir ese espacio natural en su “caja chica”.

En entrevista, acusaron que la delegación pretende invalidar el permiso que desde hace 25 años les permite trabajar allí como productores orgánicos para, en cambio, crear nuevos giros, por lo que temen ser desplazados de manera ilegal si no aceptan adecuarse.

En el caso de Martha Zárate, el Permiso Administrativo Temporal Revocable establece el pago de una contraprestación por concepto de “venta de productos orgánicos”, pero la delegación quiere entregarle recibos por concepto de “campamento”, lo cual es una alteración a lo establecido originalmente.

“Estoy cometiendo un delito si acepto un recibo que no corresponde con lo que estoy pagando. Ellos están cometiendo un delito al ofrecérmelo y dármelo y además, si no están respetando un permiso dado por una autoridad, también están cometiendo una ilegalidad”, afirmó Clara López, otra locataria.

Los comerciantes no han aceptado dichos recibos, aunque no han dejado de depositar en el banco.

“Dicen que nosotros solicitamos que nos metan a un catálogo en donde no existen los giros que tenemos y nos advierten que o lo actualizamos o desaparecemos”, dijo.

SILENCIO OFICIAL

El Financiero pidió al gobierno delegacional en Tlalpan una respuesta a los señalamientos que los locatarios hicieron, pero al cierre de esta edición no hubo respuesta.

“Lo que quieren hacer, como en Chapultepec, es meter grandes negocios que les puedan dar más, pero el parque fue creado para algo distinto”, agregó Zárate. “Quieren el aumento de rentas y que se convierta esto en una plaza comercial y que ellos puedan tener ‘la caja chica’, así como el estacionamiento siempre ha sido ‘su caja chica’.

Reclamaron que los recursos generados en sanitarios y estacionamientos no ingresan al parque. “Todos esos recursos tienen que invertirse en el parque, pero los recibos que están dando son copias fotostáticas, no son documentos fiscales; todo esto es muy serio, porque si no lo demuestran fiscalmente no pueden meterlo en las cuentas”, acusó López.

Antes de ser propiedad federal, el dueño era Carlos Slim, pero el 24 de octubre del 2012, se anunció en el DOF que el gobierno federal cedió los 21 mil 233 metros cuadrados al Gobierno del DF, con la condición de que fuera un espacio ecológico a cargo de la Secretaría del Medio Ambiente.

Tal y como ocurre con Bosque de Tlalpan, la Secretaría no ha tomado posesión del parque ni ha formulado su programa de manejo, por lo que la administración y custodia es de la delegación.

Exigieron que el gobierno federal o Carlos Slim retomen ese espacio. “Que el parque regrese a Patrimonio Inmobiliario Federal o que Slim pida revocar la donación”.