Sociedad

Las protestas no desestabilizan, la crisis de derechos humanos sí: AI

Amnistía Internacional dice que la tortura ha crecido 600% y afirmó que lo acontecido en Guerrero no es un hecho aislado, sino parte de un contexto de graves violaciones a los derechos humanos.
Víctor Chávez
20 noviembre 2014 23:25 Última actualización 21 noviembre 2014 5:0
Amnistía Internacional CUARTOSCURO

AI afirma que la tortura ha crecido en un 600% en el país. (Cuartoscuro)

CIUDAD DE MÉXICO. Amnistía Internacional (AI) afirmó que lo acontecido en Guerrero no es un hecho aislado, sino parte de un contexto de graves violaciones a los derechos humanos.

AI lamentó que el Presidente de México califique a las protestas sociales y las voces críticas como intentos de “desestabilizar al país y atentar contra su proyecto”.

Criticó que el mandatario justifique en el discurso la posibilidad de usar la fuerza para restablecer el orden.

El organismo internacional consideró que la afirmación presidencial pone en evidencia que su administración continúa sin reconocer la grave crisis de derechos humanos que enfrenta México así como la impunidad y la falta de acceso a la justicia.

AI aseguró que la tortura se ha elevado 600 por ciento en México.

NUNCIO PIDE LEGALIDAD

El Nuncio apostólico en México, Christophe Pierre, externó su solidaridad con el pueblo mexicano “por los lamentables hechos que tan profundamente han lastimado al país a lo largo de las últimas semanas”, en referencia a la desaparición de 43 estudiantes en Iguala.

En San Lázaro, el representante diplomático de la Santa Sede dijo que “bien valen la pena meditar en profundidad y de los que es impostergable sacar oportunas enseñanza”, sostuvo y agregó: “hacemos votos porque pronto se dé, junto a la transparencia y la justicia, la solución que todos deseamos y esperamos para México”.

Christopher Pierre habló en nombre del cuerpo diplomático acreditado en México, en su calidad de decano del mismo, durante una recepción que la Cámara de Diputados, presidida por Silvano Aureoles Conejo, ofreció a embajadores y representantes de organismos internacionales establecidos en el país.

“Cada uno de nosotros hemos podido constatar cómo en esta noble nación mexicana, en la que no faltan grandes retos, abunda la gente buena, trabajadora, honesta y alegre, que vive con la esperanza de construir una sociedad en la que cada vez se respeten y se promuevan más los derechos humanos”, subrayó el Nuncio apostólico.

Sostuvo que “es posible construir, con el esfuerzo de todos, una sociedad cada vez más solidaria y corresponsable, donde reine la justicia, la paz y el verdadero progreso. Donde la corrupción, la impunidad, la delincuencia y el crimen logren ser desterrados”.
Dijo que “son anhelos que el Estado quiere y debe saber acoger”.