Sociedad

Huyen de Tierra Caliente por escalada de violencia

Habitantes de esta zona de Michoacán abandonan su entorno con destino a Estados Unidos debido a la inseguridad . No se puede vivir con miedo a los policías, autodefensas y a la mafia, señalan.
Arturo Estrada / corresponsal
20 febrero 2014 20:46 Última actualización 21 febrero 2014 5:0
Apatzingan. (Cuartoscuro)

La comunidad vive temerosa de la delincuencia. (Cuartoscuro)

APATZINGÁN, Mich.- Aunque ha llegado poco a poco la paz, centenares de habitantes de Tierra Caliente se han ido por la inseguridad y la violencia que se desbordó al arrancar este año y por el arribo de los grupos de autodefensa.

El éxodo de terracalenteños no cesa. La gente emigra a Estados Unidos, pero no en busca del sueño americano sino de paz y tranquilidad.
Cristian tiene un negocio de tostadas y expresa sin miedo: “Aquí las cosas se pusieron de la chingada; por eso, mi papá, mis hermanos y mis hermanas ya se fueron a EU”.

La gente pudiente o la gente pobre, tienen en mente irse de aquí. No se puede vivir con miedo a los policías, con miedo a los autodefensas y con miedo a la gente que conforma la mafia, narra ese joven que apenas rebasa los 20 años pero que su piel está curtida por la adversidad de un clima que supera los 40 grados centígrados.

Mientras prepara sus tostadas, Cristian recordó con tristeza que luego de la irrupción de soldados y militares a Apatzingán el pasado 14 de enero los comercios cerraron sus puertas por temor a choques con Los Caballeros Templarios.

Y efectivamente, las células del grupo delincuencial reaccionaron el 10 de enero mediante la quema y destrucción parcial de las tiendas Coppel y Oxxo, en donde no se registraron víctimas, sólo perdidas económicas.
En esta ciudad del sur del estado, la policía federal sustituye a la policía municipal en las labores de seguridad y patrullaje, luego de que los uniformados locales fueron desarmados y enviados a una zona militar de Tlaxcala para su capacitación.

Los comercios están abiertos bajo la vigilancia a discreción de soldados y policías federales. En el acceso a Apatzingán se encuentra un retén con un par de autodefensas desarmados que apoyan a policías federales.

Y apenas se ingresa a la ciudad, a los pies de la estatua a Lázaro Cárdenas del Río, se observa una manta que dice: “Gracias a la Policía Federal y a los grupos de autodefensa, ya no hay secuestros ni extorsiones”.

Otra manta, muy cerca de la catedral, pero ahora en apoyo al padre Goyo, reza: “Gracias Padre Goyo por haberle regresado la paz a Apatzingán, con su fuerza y con su valor”. El sacerdote estuvo inmerso en diálogos con los grupos de autodefensa y oficia misa con un chaleco antibalas.

La práctica de informar a la sociedad mediante mantas sujetas en lugares muy concurridos, la implementó primero el grupo criminal La Familia Michoacana y luego Los Caballeros Templarios.

Apenas a 500 metros de la presidencia municipal de Apatzingán, se exhibía hace un mes una foto de gran formato de la cantante Melissa, hija del Enrique Plancarte, líder templario, pero ya fue retirada.
Amenaza de extorsionadores

Apenas ayer jueves, policías Federales capturaron a cuatro presuntos integrantes del Cartel de Jalisco Nueva Generación en el momento en que extorsionaban a un empresario.

Un grupo de vecinos del fraccionamiento Los Limones, dieron aviso a los elementos federales de un grupo de sujetos armados quienes bajaron de una camioneta negra con placas de Jalisco e ingresaron a una constructora.

Las unidades de la Policía Federal arribaron al sitio descrito en la denuncia y los elementos detuvieron a cuatro individuos en el momento en que intentaban escapar.

Los presuntos delincuentes dijeron llamarse Pedro Antonio Álvarez Ayala de 40 años, Roldán Álvarez López de 23 años de edad, Antonio Álvarez González de 22 años y Jorge Manuel Cortés Salazar de 43 años.
El propietario del establecimiento enunció que lo amagaron con las armas junto a sus empleados, amenazando con que eran parte de un grupo criminal originario de Jalisco y le exigieron 500 mil pesos o los matarían.