Sociedad

Familiar denuncia irregularidades en proceso por muerte de sacerdote

La madre del presunto homicida denuncia que a su hijo, condenado a 58 años de prisión, no le fue practicada la prueba de Harrison para verificar residuos de pólvora en manos y ropa, a pesar que la PGJEM lo acusó de privar de la vida a la víctima con un arma de fuego.
Eulalio Reyes
26 julio 2014 13:37 Última actualización 26 julio 2014 13:50
[Cuartoscuro]  Portaba un arma larga AK47 y 500 bolsas con características de cocaína.

No se le realizó la prueba de Harrison al presunto homicida de un sacerdote. (Cuartoscuro/Archivo)

ECATEPEC.- Eva Ahuatzin Guerra, madre de Ulises Amilkar Amador Ahuatzin, sentenciado a 58 años de prisión por el presunto homicidio del sacerdote José Luis Parra Puerto, denunció irregularidades durante el proceso judicial.

Ahuayzín Guerra Adela argumentó que a su hijo no le practicaron la prueba de Harrison para verificar residuos de pólvora en manos y ropa, a pesar que la Procuraduría General de Justicia del Estado de México (PGJEM) lo acusó de privar de la vida a la víctima con un arma de fuego.

"También en la ocasión que me entrevisté con un perito de la procuraduría, él funcionario me insinúo que con 50 mil pesos le quitaba el dictamen del expediente, pues presuntamente mi hijo mintió durante las declaraciones”.

Por presunta corrupción de las autoridades judiciales, la madre del inculpado dijo que exigirá a los tribunales una revisión del proceso que se ventila en el juzgado segundo de primera instancia del penal Bordo de Xochiaca.

Durante la rueda de prensa, el diputado presidente de la Comisión de Seguridad de la legislatura del Estado de México, Octavio Martínez Vargas lamentó que Ulises Amador este en prisión a pesar de no existir los elementos de prueba para responsabilizarlo del homicidio del sacerdote José Luis Parra.

El pasado17 de febrero del 2010, durante el miércoles de ceniza, el inculpado, el sacerdote José Luis Parra y otro integrante de la orden “Los Caballeros de Colón”, a quien se identifica como “Cardozo”, salieron del interior de la catedral de la Ciudad de México a bordo de una camioneta tipo Voyager.

Durante el trayecto José Luis Parra fue asesinado por disparos de arma de fuego, presuntamente por un sujeto que se encontraba escondido al interior del vehículo, mismo que hizo descender a Ulises Amilkar Amador, para después abandonarlo lejos del lugar.

Según la madre del sentenciado, esta versión nunca fue investigada por las autoridades de la procuraduría mexiquense.