Sociedad

Falta difundir derechos de los pasajeros aéreos

Legisladores exhortan a la SCT y a Segob para que actualicen los protocolos de atención y revisión a los viajeros; piden más respeto en el trato a pasajeros.
Víctor Chávez
24 agosto 2014 19:46 Última actualización 25 agosto 2014 5:0
AICM (Cuartoscuro)

La solicitud de los diputados consiste en hacer más difusión de la Carta de los Derechos entre los pasajeros de avión. (Cuartoscuro)

CIUDAD DE MÉXICO. La falta de claridad en los protocolos de revisión en aeropuertos, el desconocimiento de los pasajeros sobre sus derechos y la falta de espacios físicos, violenta los derechos de los usuarios del transporte aéreo, alerta la Cámara de Diputados.

El secretario de la Comisión de Gobernación, diputado Abel Octavio Salgado Peña, del PRI, presentó un Punto de Acuerdo para exhortar al Ejecutivo Federal, a través de las secretarías de Comunicaciones y Transportes, y de Gobernación, elabore y actualice los protocolos de atención y revisión de pasajeros.

De igual forma convida al personal de los concesionarios y permisionarios, tanto de vuelos nacionales como internacionales, bajo los criterios tendientes a reforzar la seguridad aeroportuaria, a través de un adecuado uso de la tecnología.

Deberán aumentar la eficiencia operativa, mejorar la experiencia de los pasajeros, reducir los tiempos de espera y tener revisiones menos intrusivas, higiénicas y respetuosas de los usuarios.

COMPROMETER A CONCESIONARIOS

El documento solicita establecer medidas que obliguen a los concesionarios y permisionarios a la mayor difusión de la Carta de los Derechos de los Pasajeros que ha elaborado la CNDH, en los que destaque el respeto de la dignidad de los usuarios, del deber de cuidado de su propiedad y de los mecanismos para exigir una reparación del daño ante una eventual negligencia del personal del concesionario, permisionario u operador aeroportuario.

El legislador indicó que entre los problemas que se detectaron en los escrutinios, está el de revisiones de objetos y equipaje sin medidas de higiene necesarias (guantes y cubrebocas), retención de objetos (por ejemplo, de botellas argumentando que no estaban cerradas herméticamente).

Además, se forzó a los pasajeros a probar los alimentos que portaban para comprobar su legitimidad, la remoción de prendas y prótesis sin la privacidad necesaria y la falta de personal femenino para revisar a las mujeres.