Sociedad

Encuentran cuerpo de periodista desaparecido en Veracruz

El cuerpo del reportero fue encontrado en una fosa clandestina en el municipio de Las Choapas junto a otros dos cuerpos. Hay cuatro detenidos, confirman fuentes oficiales del estado.
Associated Press
11 febrero 2014 17:4 Última actualización 11 febrero 2014 19:5
Cientos de colegas protestaron por la desaparición de Gregorio Jiménez. (Cuartoscuro)

Compañeros del periodista Gregorio Jiménez protestaron en Veracruz y el Distrito Federal. (Cuartoscuro]

VERACRUZ. El procurador del estado de Veracruz, Amadeo Flores Espinosa, informó que el cuerpo de Gregorio Jiménez y los de las otras dos personas fueron localizados enterrados en el predio de una casa de seguridad de Las Choapas, una ciudad aledaña a Coatzacoalcos, municipio al sur del estado donde fue secuestrado hace casi una semana. No fue suministrada información inmediata de las otras dos víctimas.

Flores agregó que la policía detuvo a una mujer, dueña de un bar, quien es acusada de ser la autora intelectual del secuestro y asesinato del periodista. Otras tres personas que se presume estuvieron involucradas en el secuestro y homicidio también fueron detenidas. Las autoridades dicen que la sospechosa principal, Teresa de Jesus Hernández, pagó 20 mil pesos por el crimen.

Según Flores, el periodista de 42 años que escribía información policial en los periódicos Notisur y el Liberal murió un día después del plagio. Al menos cinco individuos armados irrumpieron en la vivienda del periodista y lo sacaron por la fuerza el miércoles de la semana pasada, según el periódico Notisur.







"De acuerdo a datos forenses y a declaraciones de los detenidos, desde las primeras horas del día jueves ya lo habían privado e inhumado clandestinamente en una de estas fosas", dijo Flores.

Durante el día, periodistas de diversos medios y organizaciones protestaron frente a la representación del estado de Veracruz en el Distrito Federal para exigir la presentación con vida de Gregorio Jiménez de la Cruz.

Los manifestantes exigieron que el gobierno estatal garantice la seguridad de la familia y de sus compañeros de trabajo.

Desde 2010, diez comunicadores han sido asesinados en el estado.