Sociedad

Educación no requiere de leyes de letras muertas: Chuayffet

Al comparecer ante comisiones del Senado con motivo de la Glosa del Segundo Informe de Gobierno, el secretario de Educación, Emilio Chuayffet, comentó que el sector educativo requiere de buenas leyes y no de “leyes de letra muerta ni prácticas sometidas a la fuerza”.
Notimex
08 octubre 2014 19:9 Última actualización 08 octubre 2014 19:12
SEP. (Cuartoscuro)

El secretario aseguro que en la reforma educativa se debe discutir todo. (Cuartoscuro)

CIUDAD DE MÉXICO.- El secretario de Educación Pública (SEP), Emilio Chuayffet Chemor, dijo que el sector educativo requiere de buenas leyes y no de “leyes de letra muerta ni prácticas sometidas a la fuerza”.

En el marco de la Glosa del Segundo Informe de Gobierno, el funcionario federal sostuvo que la reforma educativa debe ofrecer certeza y certidumbre a todos en los propósitos, en los ritmos.

“Pero también transparencia, porque de ella nace la certeza y flexibilidad para comprender los muchos México que forman a nuestro único México”, dijo al comparecer ante las comisiones unidas de Educación, Cultura, y Juventud y Deporte del Senado.

En su exposición inicial, recordó que su comparecencia es por la Glosa del Segundo Informe, aunque “hay hechos supervenientes que han consternado y preocupado a la República, respecto a los cuales quedo a sus órdenes en esta comparecencia y en lo subsecuente”.

En la sede del Senado, dijo que el gobierno federal con la reforma educativa “queremos principios y no intereses. Protagonistas que no vivan aislados en sus ideas e incapacitados para ejecutarlas, o por aquéllos que careciendo de principios propios sólo son aptos para la transacción oportunista”.

Aseguro que en la reforma educativa se debe discutir todo, los por qué y los cómo, pues sin consensos cualquier reforma termina por ser afán caduco.

Expuso que la reforma es tarea de perseverancia y apertura, no de aislamiento ni de intolerancia; de acuerdos y disensos, no de espectacularidad; de precisión sin ruido, de crítica dura y propositiva; de debate y de antagonismos, pero no de aniquilamiento.