Sociedad

Ductos de Pemex podrían retrasar conclusión de obras en Masaryk

La primera etapa de la obra, entre Arquímedes y Moliere, será abierta a la circulación peatonal y vehicular en sus dos sentidos, incluidas las banquetas, la primera semana de noviembre; mientras que la segunda etapa, entre Arquímedes y Mariano Escobedo, quedaría lista en el primer trimestre del próximo año.
Rafael Montes
16 octubre 2014 13:52 Última actualización 16 octubre 2014 13:52
Obras en Masaryk

Las obras para la remodelación de Masaryk contemplan el cierre de la calle Moliere, informaron autoridades. (Archivo/Cuartoscuro)

CIUDAD DE MÉXICO. La remodelación de la avenida Presidente Masaryk, en Polanco, estará lista para el primer trimestre del 2015, aunque existe la posibilidad de que se retrase la conclusión del tramo entre Moliere y Ferrocarril de Cuernavaca por la presencia de ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex), informó Dhyana Quintanar, titular de la Autoridad del Espacio Público.

En conferencia de prensa, informó que la obra civil del remozamiento de Masaryk lleva un avance del 70 por ciento global y reconoció que ha habido retrasos, de entre 3 y 4 por ciento en el tiempo estimado, a causa de las lluvias intensas que cayeron durante el verano, lo que obligó a reducir la velocidad de las obras.

Quintanar anunció que la primera etapa de la obra, entre Arquímedes y Moliere, será abierta a la circulación peatonal y vehicular en sus dos sentidos, incluidas las banquetas, la primera semana de noviembre.

De ese tramo dijo que se lleva un avance del 95 por ciento en obra civil subterránea, 98 por ciento del arroyo vehicular y 80 por ciento de las banquetas.

De la segunda etapa, entre Arquímedes y Mariano Escobedo, se lleva un avance de 59 por ciento en la obra subterránea, 42 por ciento del arroyo vehicular y 43 por ciento de la banqueta.

Ese tramo estimó que quede listo en el primer trimestre del próximo año.

El segmento que pudiera retrasarse a más del primer trimestre de 2015 será el de Moliére a Ferrocarril de Cuernavaca por la presencia de ductos de Pemex en un tramo de 200 metros entre Bernard Shaw y Esopo, en donde la petrolera ya realiza un dictamen para saber si simplemente confina el espacio que por derecho de vía le corresponde o si es necesario sustituir la tubería y después confinarla.

Eso podría retrasar alrededor de un mes la obra civil en la zona que hoy lleva un avance de 58 por ciento en lo subterráneo, 39 por ciento del arroyo vehicular y 10.7 por ciento en las banquetas.

Las obras subterráneas consisten en el reordenamiento del cableado de telecomunicaciones, gas natural, electricidad, drenaje y agua potable, que durante 40 años no recibieron mantenimiento y ahora está en condiciones deplorables y en desorden, expuso Quintanar.