Sociedad

Declara niño que causó muerte a compañero por bullying

El menor afirma que la maestra de Español, Denisse Soiré Serna, fue quien les pidió que aventaran nuevamente a Héctor, a quien habían arrojado en dos ocasiones.
Perla Reséndez/Corresponsal
29 mayo 2014 21:49 Última actualización 29 mayo 2014 21:49
Bullying Tamaulipas CUARTOSCURO

En Ciudad Victoria falleció Héctor a causa de un traumatismo craneoencefálico, al ser arrojado contra la pared por sus compañeros. (Cuartoscuro)

ALTAMIRA. Juan Manuel, uno de los jóvenes que participó en el “juego” que causó la muerte de Héctor Alejandro Méndez Ramírez, rindió su declaración en la agencia del Ministerio Público Especializado en Conductas Antisociales Cometidas por Adolescentes.

En su declaración señaló que fue la maestra de Español, Denisse Soiré Serna Muñíz, quien les pidió que aventaran nuevamente a Héctor Alejandro a quien ya lo habían aventado en dos ocasiones.

Explicó que la primera vez que aventaron a "Jano", cómo le conocían, había caído de pie y en la segunda ocasión se golpeó contra los bancos, pero la tercera vez, fue la misma maestra quien les pidió que lo volvieran a aventar porque ella (la maestra) no había visto.

“Quitó a los alumnos que estaban ahí trabajando, los quita, fue cuando Héctor se para y levanta el banco y yo y Edgar lo agarramos otra vez de los pies y de los brazos, ahí fue donde lo balanceamos recio y cayó al piso y se pegó en la cabeza”, señaló el menor.

En su declaración, comentó que ayudó a su compañero a sentarse en un banco, mientras la maestra se retiraba del salón; continuando su relato, explicó que entre varios compañeros ayudaron a Héctor Alejandro a salir del salón, siendo en el patio de la escuela cuando comenzó a vomitar sangre por lo que pidieron ayuda a maestros y a la dirección, siendo un prefecto quien lo llevó en su coche a su casa.

El joven señaló que sólo se trató de un accidente y que el juego, conocido como columpio, consistente en tomar de pies y manos, balancear y aventar a alguien, lo realizaron con el consentimiento de Héctor Alejandro, quien a la postre perdió la vida a causa de un traumatismo craneoencefálico tan sólo seis días después del hecho.