Sociedad
entrevista
Salvador Alva, presidente del TEC de Monterrey

"De lo hecho en México
a lo inventado en México"

En dos décadas, el país deberá evolucionar y ser el que desarrolle la innovación y que no solamente puedas decir hecho en México sino inventado en México; el impulso a ese camino está en las universidades, afirma el presidente del Tec de Monterrey.
Rosalía Servín
09 noviembre 2014 20:23 Última actualización 10 noviembre 2014 5:0
Salvador Alva en conversación con El Financiero.  (Braulio Tenorio)

Salvador Alva en conversación con El Financiero. (Braulio Tenorio)

CIUDAD DE MÉXICO. México tiene que pasar en los próximos 20 años o 30 a una economía del conocimiento que desarrolle la innovación y que no solamente puedas decir hecho en México sino inventado en México, y en esta labor las universidades tenemos que ir en la delantera de preparar los cuadros de profesores investigadores, en esa dirección vamos en el Tec de Monterrey”, indicó Salvador Alva, presidente de esta institución educativa, quien en entrevista con El Financiero, comenta cómo ha sido este proceso de transformación, que recientemente permitió un convenio con la que es considerada la mejor universidad del mundo: el Massachusetts Institute of Technology (MIT).

Dicho convenio permitirá preparar estudiantes, profesores e investigadores en temas como nanociencias y nanotecnología.

Alva comentó que a lo largo de 71 años el Tecnológico de Monterrey ha tenido “una historia de cambios”, que le han permitido convertirse en una destacada institución. Ahora el reto está en lograr ser una universidad que también privilegie el desarrollo del conocimiento y la investigación, algo en lo que el Tec había estado distante.

Para lograr convertirse en una universidad generadora de conocimiento e investigación, el Tec también requería tener a los mejores estudiantes, para lo cual debía ser más incluyente y menos “elitista” y creó el programa Líderes del Mañana, con el que se buscó a los mejores estudiantes, sin importar su condición, financiándoles su educación.

A este cambio se unieron otros de fondo, no sólo académicos, sino administrativos, organizacionales y de infraestructura, que no fue bien visto por todos.

___¿Se habla de que estos cambios generaron cierta inconformidad con estudiantes, profesores, que hablaban de una crisis interna, ¿esto fue así?
___Cualquier proceso de cambio al final te genera pensamientos a favor y en contra. Pero diría que las mayorías están de acuerdo y se están sumando.

Alva sostiene que la realidad, es que al ser humano le da miedo el cambio, pero los beneficios a obtener son muchos.

“Podemos estar a lo mejor en desacuerdo en los cómos, pero nadie puede estar en desacuerdo en que el Tec tenga una movilidad social que apoye ser más incluyente y con el tiempo destacar en la investigación”, dijo.

___¿Hubo cambios o desaparición de algunas carreras, cuáles fueron y cuáles se crearon?
___Nos dimos cuenta que había carreras que no tenían la calidad académica, que tenían tres o seis alumnos, que no tenías ni la riqueza de profesores o de alumnos. Entonces cerramos muchas carreras, sobre todo de maestrías, y obviamente afectas al profesor que le quitas esa clase, pero al final no podemos estarnos llenando de programas que no tienen la calidad académica,

___¿Despidieron profesores o se canalizaron?
___Nuestros investigadores, tenemos 330, querían espacio para investigación, les liberamos clases y ahora tienen ese espacio.

Al respecto, Arturo Molina vicerrector de posgrado e investigación del Tec, explicó que no se cerraron carreras, sino que fueron replanteadas.
“En realidad no es que hayamos cerrado carreras específicas, lo que hicimos fue un análisis de las carreras en todos los campus y en algunos casos las cerramos para que hubiera más movilidad hacia campus más grandes con masa crítica de profesores y alumnos”, comentó al abundar que también se crearon nuevas carreras como la de nanotecnología y ciencias químicas.

En maestría, indicó, también hicimos un análisis y de una oferta que teníamos de cerca de 107 programas, acabamos con una oferta de 61, porque fue una reestructuración de área , donde se busca excelencia académica.

“En ese sentido nuestra oferta académica va a ser de mejor calidad pero también más selectiva”, indicó por su parte Alva, quien también comentó que como parte de las transformaciones se modificó el mobiliario, un proceso que al momento lleva el 90 por ciento de avance.
Hoy lo que está sucediendo, comentó, es que al alumno hay que enseñarle a aprender por sí solo, a desarrollar el pensamiento crítico. Entonces los salones tienen que adaptarse también a esas condiciones, tienen que ser lugares donde pueda generarse el diálogo. Ahora son sillitas de colores con ruedas para armar grupos y se discuta; también se cuenta con pizarrones móviles y clases invertidas.

___Con estos recientes cambios ¿para cuándo esperan tener sus primeros frutos?

___Este es un camino sin fin, porque al avanzar hay nuevos derroteros, pero hay dos cambios fundamentales que queremos alcanzar: ser una universidad más incluyente y emigrar más hacia la investigación, algo que nos va a llevar mucho tiempo, pero hay buenas señales de que esto dará frutos.