Sociedad

Con dos mil metros cúbicos de tepetate rellenarán socavón

Ingenieros del GDF explican trabajos en Observatorio; las labores para eliminar la oquedad tomarán al menos dos meses y consistirán en cuatro etapas.
Rafael Montes
20 marzo 2014 20:34 Última actualización 21 marzo 2014 5:0
Caverna observatorio

Expertos explican que la antigüedad de la estructura y los hundimientos de la ciudad de México ocasionaron la fractura. (Edgar López)

CIUDAD DE MÉXICO. Los ingenieros del Sistema de Aguas de la Ciudad de México (SACM) prevén llegar hoy al cuerpo de la caverna que detectaron debajo del Eje 5 Poniente, en las inmediaciones del Metro Observatorio, informó Fernando Ávila, director ejecutivo de Planeación y Construcción de esa institución.

Durante la noche del miércoles y el transcurso del jueves, se procedió al armado de la primera parte de la estructura de fierro, llamada “Ademe”, para ir reforzando las paredes de la excavación, con lo cual evitarán deslizamientos de tierra conforme vayan descendiendo hacia el colector.

Una vez que avancen las excavaciones, —que iniciaron la tarde del martes—, y se estime la verdadera dimensión de la cueva, se procederá al reforzamiento de las paredes de esa oquedad para poder descender a reparar la tubería fracturada.

Esa ruptura, presuntamente ocurrida en los últimos cinco años, ocasionó una fuga de aguas residuales, las cuales, por la presión, arrastraron la tierra que rodeaba la tubería y se formó la caverna.

Carlos García y Mauricio Hernández, directores de Construcción y Técnico, respectivamente, del SACM, explicaron que para poder reparar la tubería rota, se debe excavar y reforzar los taludes con placas de hierro.

De acuerdo con la inspección, la fractura en el techo del tubo es de aproximadamente 30 centímetros.

La tubería tiene una antigüedad de aproximadamente 60 años y un diámetro de 2.13 metros, a través del cual corren tres mil litros de aguas negras por segundo, pero en época de lluvias el flujo puede alcanzar hasta 10 mil.

Por ese canal se desfogan las aguas residuales de la zona alta de la delegación Álvaro Obregón para llegar al Interceptor Poniente, que corre a lo largo del Periférico, desde San Ángel hasta la zona del Toreo de Cuatro Caminos, en donde, a su vez, se incorporan al Drenaje Profundo para salir de la ciudad.

La antigüedad de la estructura, así como los hundimientos diferenciados del suelo de la ciudad de México, que en esa zona son más frecuentes por estar en la franja de transición de lo que era un lago, ocasionaron la fractura de la tubería, detalló Carlos García.

Al momento de que el colector está a su máxima capacidad, el agua que por ahí corre encuentra salida por el tubo fracturado y desmorona el suelo, y arrastra la tierra por ahí, agregó Mauricio Hernández.

Debido a que aún no empieza la temporada de lluvias y el flujo de agua es de 30 por ciento de la capacidad total, es el momento oportuno para cambiar el tramo del colector.

Los expertos explicaron que la reparación consistirá en la sustitución del fragmento de la tubería de concreto, de aproximadamente ocho metros de largo.

La reparación del tubo y el relleno de la caverna se tienen planeados en cuatro etapas en un periodo de tiempo máximo de dos meses.

Las dos primeras etapas consistirán en la excavación y reforzamiento de los taludes, lo cual tomará alrededor de dos semanas.

La tercera etapa será la reparación de la tubería y construcción de un cubo de concreto que proteja al colector; ésta será la maniobra más complicada, porque deberán extraer el pedazo de tubo dañado y colocar y conectar el nuevo.

El relleno de la caverna será durante la cuarta etapa y consistirá en colocar una base de 1.50 metros de espesor de un relleno fluido de rápida compactación y posteriormente con aproximadamente dos mil metros cúbicos de tepetate en capas de 20 centímetros.

la magnitud del socavon