Sociedad

Beneficios del programa PIREC se reparten entre los mismos desde 2001

Un grupo de fabricantes y talleres son los únicos beneficiarios de los 100 millones de pesos que el GDF invierte para regalar los convertidores catalíticos a dueños de autos con más de 15 años de antigüedad, como parte de las modificaciones del Programa Hoy No Circula.
Rafael Montes
27 julio 2014 19:27 Última actualización 28 julio 2014 5:0
No existe información respecto de los proveedores de los equipos, ni de lo que el GDF paga a cada taller. (Braulio Tenorio)

No existe información respecto de los proveedores de los equipos, ni de lo que el GDF paga a cada taller. (Braulio Tenorio)

CIUDAD DE MÉXICO. Los cien millones de pesos de recursos públicos que el gobierno del Distrito Federal empleó para regalar convertidores catalíticos a los dueños de autos con más de 15 años de antigüedad, quedarán repartidos entre un grupo de fabricantes y talleres que desde el año 2001 son los mismos, sin que durante la última década se haya renovado ese padrón.

El Financiero buscó insistentemente a Tanya Müller, secretaria del Medio Ambiente del DF, pero no respondió al cuestionamiento de a cuántos fabricantes se les pagó por la producción de los 160 mil aparatos, cuánto se le pagó a cada uno y a cada taller por la colocación de los mismos.

A través de su encargada de Comunicación, Ana Peñaloza, respondió que “esa información será pública en su momento; pero no ahora”.

El pasado 10 de julio, el jefe de Gobierno del DF, Miguel Ángel Mancera, anunció que con recursos públicos se colocarían convertidores catalíticos a los autos viejos para “ayudarlos” a obtener el holograma 1 ante las nuevas restricciones del Hoy No Circula, que les prohíbe circular los sábados.

Para ese fin, Mancera anunció 200 millones de pesos, pero sólo 100 fueron para los convertidores y otros 100 serán para un programa relacionado con vehículos a gas natural, que no ha sido precisado.
Los automovilistas deben acudir a uno de los 120 talleres PIREC para solicitar gratis la colocación.

Los talleres autorizados surgieron en 1999, cuando con el Programa Integral de Reducción de Emisiones Contaminantes (PIREC) fueron obligatorios los convertidores catalíticos en autos viejos.

Ese año, el gobierno capitalino invitó a fabricantes, proveedores y distribuidores de convertidores catalíticos, así como a talleres, a certificarse para que los automovilistas adquirieran los aparatos y acudieran a esos talleres para la instalación. El padrón se renovó en 2001 y aún son los mismos.

Fuentes de la Sedema que pidieron el anonimato, confirmaron que desde hace 13 años no se ha hecho otra convocatoria para que otros fabricantes, proveedores o talleres puedan certificarse como PIREC.

Los actuales talleres autorizados no están obligados a pagar ninguna contraprestación al GDF y gozan de un público cautivo, porque sólo ellos pueden colocar los convertidores aprobados.

Información de la Sedema disponible en internet, asegura que en 2007 se revalidaron los certificados. Se contaba con un padrón de seis fabricantes, dos importadoras, un distribuidor y 148 talleres.

TRANSPARENTAR EL PADRÓN

Laura Ballesteros, diputada en la Asamblea Legislativa del DF, dijo que propondrá ante ese órgano legislativo transparentar el padrón para saber a quiénes se les pagó por fabricar los convertidores.

“Es una pena que se sume a la lista de opacidades que tenemos”dijo.
Daniel Zamudio, coordinador de Transporte de la asociación El Poder del Consumidor, criticó que no haya una renovación en el padrón. “Es una especie de monopolio y se presta a malas interpretaciones”.

Además, dijo que el catalizador no resuelve el problema, por lo que podrían haberse invertido esos 100 millones de pesos en mejorar el transporte público.

José Luis Luege Tamargo, exsecretario federal del Medio Ambiente, defendió el uso de convertidores catalíticos, pero opinó que si no hay transparencia “se convierten en negocios fraudulentos”. “Hay que transparentar quiénes son los proveedores, las marcas, el taller autorizado para instalarlo; todo con nombre y apellido”, afirmó.

Salvador Medina, del Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo (ITDP), criticó el subsidio de los aparatos y explicó que el convertidor se dejó de tomar como algo relevante durante muchos años; “supongo que por eso no hay un padrón actualizado”.