Sociedad

A los 101 años saca su acta de nacimiento

En 1913, en calles de la colonia Guerrero, nació la señora Luz Torres López. Una fe de bautizo obtenida en sus primeros meses de vida fue el documento con el que se identificó por mucho tiempo.
Rafael Montes
02 octubre 2014 21:22 Última actualización 03 octubre 2014 5:0
Doña Luz Torres López, a sus 101 años, sacó por primera vez su acta de nacimiento. (Cuartoscuro)

Doña Luz Torres López, a sus 101 años, sacó por primera vez su acta de nacimiento. (Cuartoscuro)

CIUDAD DE MÉXICO. Si hay alguien que puede afirmar que nunca es tarde para hacer un trámite es la señora Luz Torres López, o bueno, su hija, Bertha Castro Torres, que el viernes pasado decidió investigar cómo podía tramitar el acta de nacimiento de su mamá después de 101 años de nacida y ayer, el director del Registro Civil, Héctor Maldonado, se la entregó.

Aunque pasó más de un siglo sin ella, obtener el principal documento que todo mexicano debe tener le tomó sólo una semana. De viernes a viernes, la existencia de la señora Torres López quedó registrada en las actas del Registro Civil del gobierno capitalino.

Era el año 1913 cuando en calles de la colonia Guerrero, nació la señora Luz Torres López. Una fe de bautizo obtenida en sus primeros meses de vida fue el documento con el que se identificó por mucho tiempo. En 1990 obtuvo su credencial para votar del IFE con sólo presentar esa fe de bautizo.

“No la había necesitado porque siempre había estado en la casa. Para arreglar papeles, los arreglaba yo, a mi nombre”, platica la señora Bertha Castro, su hija, después de recoger el acta en las oficinas centrales del Registro Civil, en la avenida de Arcos de Belén.

En la ciudad hay alrededor de 350 mil personas sin registro. La meta del actual gobierno es reducir la cifra a 50 mil. En los últimos dos años, 23 adultos de más de 100 años, 126 de más de 95 y cinco mil 568 de más de 60, han obtenido su acta de nacimiento por primera vez, informó el titular del Registro Civil.

“Ya sabe, investigando, preguntando qué era lo que se tenía que hacer, yendo a los registros, me mandaron aquí…”, dice la mujer que hoy tiene 74 años de edad y que dedica todo su tiempo a cuidar de su madre en una casa de la colonia Los Ángeles, en Iztapalapa.

La señora Luz tiene ojos grandes y sólo observa a la multitud de reporteros que esta tarde se pregunta por qué durante 101 años nunca tramitó su acta de nacimiento. Sentada en su silla de ruedas, usa un vestido rosa con florecitas.

“Ya la voy a poder inscribir en el seguro social”, asegura su hija. Viven sólo con la pensión que recibe como exempleada de una fábrica.

“Está bien de salud, está más sana que yo. Yo tengo artritis y todo eso y a ella sólo le pesa el cansancio”, dice sonriente.

Bertha es la única hija que tuvo Luz. No sabe de su padre, pues las abandonó. Ahora viven solas ella y su madre, pues Bertha, a sus 74 años, sigue soltera.

–¿Por qué nunca se casó?
–Jijijiji… cosas de la vida.