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La gente empieza a odiar su trabajo a los 35 años de edad

Los empleados  mayores tienden a sentirse más infelices en el trabajo que sus compañeros más jóvenes, de acuerdo con una encuesta en Reino Unido. Además, en la tercera década se suelen hacer balances de vida.
Chris Stokel-Walker | Bloomberg
22 agosto 2017 10:40 Última actualización 22 agosto 2017 10:40
empleado sad

(Shutterstock)

Jean Prince tenía 50 años cuando empezó a trabajar para una compañía tecnológica británica cerca de Cambridge como escritora de documentación de software. “Me sentí en extremo afortunada”, dijo.

Pero no estaba contenta.

“El ámbito laboral se ha vuelto más impersonal y difícil”, dijo. “Todo se mide en estrictos términos de desempeño”. Sentía que no se la valoraba ni se la quería.

Los empleados mayores tienden a sentirse más infelices en el trabajo que sus colegas más jóvenes, según una encuesta entre más de 2 mil empleados británicos que realizó la firma de recursos humanos Robert Half U.K.

Uno de cada seis trabajadores británicos mayores de 35 años dijo que se sentía infeliz, más del doble que en el caso de los menores de 35. Casi un tercio de las personas mayores de 55 años dijo que no se sentía valorada, mientras que el 16 por ciento dijo que carecía de amigos en el trabajo.

Está el estrés de encontrarse en un puesto alto, o la decepción de no haber escalado lo suficiente en la propia carrera.

Es cierto, los salarios son más altos, pero la vida empieza a hacerse más cara. “El equilibrio trabajo-vida” comienza a significar ocuparse de los hijos en lugar de limitarse al manejo del estrés personal.

“Llega un momento en que no se ha alcanzado el éxito, el trabajo nos ha agotado o la experiencia nos dice que la familia es más importante”, dijo el profesor Cary Cooper, un investigador del ámbito laboral de la Manchester Business School. “Uno se pregunta: ‘¿Para qué hago esto?’”

Johanna Bodnyk trabajó durante seis años como coordinadora de cultura y comunicaciones del Centro de Estudios de Medio Oriente de la Universidad de Harvard.

En determinado momento, casi todos sus amigos se habían casado y estaban formando familias, y Bodnyk tomó conciencia de que la relación que mantenía no iba a durar. Eso la llevó a revaluar muchas cosas de su vida, entre ellas su empleo.

Hace dos años, a la edad de 34, cambió de carrera y aprendió a codificar. “Tanto en lo personal como en lo profesional, la tercera década es un momento en que la gente hace un balance y cambia”, dijo.

La quinta parte de los empleados británicos mayores considera que sus empleadores no valoran por igual al personal de diferentes edades, según una encuesta de City & Guilds Group, una organización de desarrollo de habilidades.

Un tercio de los trabajadores mayores de 55 años siente que se lo margina y que se favorece al personal más joven, según Capita Resourcing.

También es posible que los más jóvenes tengan menos expectativas, mayores esperanzas y que aún no estén agotados.

A Bodnyk le entusiasmaba el mero hecho de tener un empleo cuando inició su carrera. “Una vez que se tiene algo más de estabilidad, empezamos a mirar a nuestro alrededor y a preguntarnos si en realidad nos gusta”, dijo.

Sabemos que hay más gente mayor que trabaja. El gobierno estadounidense estima que una de cuatro personas tendrá 55 años o más en el mercado laboral de 2024.

Hay una forma de combatir el descontento, dijo Cooper, pero implica esfuerzo. Hacer amistades en el trabajo puede mejorar la situación, pese a que pueda resultar difícil hacerse tiempo para tomar unas copas llegado el happy hour.

Hay que reconcentrarse en un proyecto personal en el trabajo y convertirlo en una pasión, dijo.