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Información y transparencia,
antídoto de megacrisis

Especialistas en Comunicación y Relaciones Públicas señalaron que ante una crisis como la que enfrenta el gobierno mexicano
por la fuga de 'El Chapo' Guzmán, la transparencia es el elemento clave, el cual debe ir acompañado de una estrategia de comunicación enfocada en el control de daños.
Eldaa García
14 julio 2015 23:47 Última actualización 15 julio 2015 5:5
Osorio Chong

Especialistas de RP señalaron que lo óptimo sería un solo vocero, como el Secretario de Gobernación, que informe de los avances de la investigación. (Edgar López)

Ante la crisis de credibilidad que enfrenta el gobierno federal, tras la fuga del narcotraficante Joaquín El Chapo Guzmán, se requiere aplicar un plan integral que incluya acciones de fondo, como la reestructuración y limpia en el sistema penitenciario mexicano y de seguridad pública, a fin de recuperar la confianza en la ciudadanía, coincidieron especialistas en comunicación.

Por la gravedad del tema, más allá de recurrir al manejo de Relaciones Públicas, es importante que se tomen medidas específicas como la de transparentar la información y designar a un vocero único que proporcione información sobre los avances y resultados de las medidas que lleva a cabo el gobierno federal para resolver este problema.

Óscar Kaufmann, consultor en comunicación, considera que la tarea para reparar la credibilidad del gobierno corresponde al presidente de la República, a través de acciones contundentes, que no sean percibidas como paliativos, sino de fondo, que “construyan de adentro hacia afuera una imagen distinta y representen un parteaguas en la gestión del país”.


Se necesita una reestructuración y de entrada se debe aceptar la responsabilidad de los hechos, sancionar y resanar las fallas del sistema penitenciario y del gabinete de seguridad, señaló Pedro Julio Valdez Vilchis, exdirector de Comunicación Social del gobierno de Guerrero.

Para manejar una crisis gubernamental de este nivel se debe aumentar el flujo de información y que éste sea transparente, además de nombrar a un solo vocero que proporcione en días y horarios fijos los avances en las investigaciones a través de los medios, a fin de “abonar a la credibilidad del gobierno y eliminar posibles vacíos de información”, de acuerdo con Rafael Garate, presidente de Percepción e Imagen, consultoría en Comunicación y Relaciones Públicas.

Herminio Rebollo, consultor en comunicación, comentó que el verdadero problema a atender por parte del gobierno federal no reside en los medios de comunicación, sino en la seguridad pública, rubro que debe ser atendido con prioridad.

“Si lo vemos como un problema de medios, vamos a querer resolverlo mediaticamente, que los medios nos echen porras, que fulanito haga una columna a nuestro favor, que no nos peguen, hablar con los directores de los medios; ojalá fuera un problema de esta índole, porque se resolvería con un buena manejo de Relaciones Públicas, pero este es un problema de seguridad nacional.”

Por ello, destacó, la estrategia general para esta crisis debe ir enfocada a la seguridad y la mediática debe servir sólo para reforzarla.

El problema de fondo para el gobierno federal es que la sociedad ya no percibe legitimidad ni credibilidad en las instituciones, dijeron los especialistas al comentar que la fuga del narcotraficante ha sido la “gota que derramó el vaso” y ha exacerbado la imagen del poco interés que tiene el gobierno por atender este problema que se ha venido arrastrando desde hace décadas.

Este tipo de crisis, indicó Kaufmann, no afecta sólo al presidente o al secretario de Gobernación; “en una situación de crisis de este tipo, se tiene que abordar el problema de fondo, que es la credibilidad, no la sintomatología.”

Rafael Garate comentó que hay “una serie de acontecimientos y eventos que están sucediendo alrededor del gobierno que están mostrando esta vulnerabilidad y esta crisis que está enfrentando”.

Valdez Vilchis, dijo que esta sin duda es una circunstancia difícil para el gobierno, pero no es algo que ponga en riesgo su viabilidad ni la seguridad nacional. “Tiene mucha resonancia mediática, pero aun cuando ‘El Chapo’ está considerado como un sujeto peligroso y de los más buscados en el mundo, no pone en riesgo la viabilidad del Estado”.