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Fallece Alfredo Arvizu pionero de las RP
en México

Alfredo Arvizu, uno de los personajes más significativos de las relaciones públicas en México, cofundador de la Asociación Mexicana de Comunicadores, falleció este martes, dejando un gran legado en el sector. 
Karla Rodríguez
22 septiembre 2015 23:33 Última actualización 23 septiembre 2015 4:55
Alfredo Arvizu

Uno de los personajes más significativos de las Relaciones Públicas en México. (Braulio Tenorio)

Uno de los personajes más significativos de las relaciones públicas en México, Alfredo Arvizu González, falleció ayer, dejando un importante legado en el sector.

Melómano, aficionado a los toros, coleccionista de monedas antiguas y recordado por amigos y colegas por su contribución a la profesionalización de las relaciones públicas, el director de Arvizu, Comunicación Corporativa es considerado como uno de los precursores en el negocio.

“La música terminó, pero la melodía sigue”, afirmó su amigo y colega Bruno Newman, quien recordó al publirrelacionista como un aficionado a la ópera y los toros, “espléndido comunicador, con un gran sentido de la ética, profesional discreto, asesor eficiente y efectivo, pero siempre tras bambalinas”.

“Su vocación fue enseñar, compartir, siempre estaba dispuesto con las nuevas generaciones a contestar sus preguntas y estar ahí para ellos, fue un gran maestro para muchos comunicadores y publirrelacionistas, esa fue la aportación más importante de Alfredo porque deja huella en sus enseñanzas y su ejemplo”, recordó Newman quien compartió que ambos se conocieron en la universidad.

“De aquel acercamiento hasta el día de ayer, que tuve la fortuna de conocerlo, nunca nos distanciamos. Compartimos más de cincuenta años. Alfredo fue uno de mis mejores amigos. Era un gran conocedor de la ópera de la música clásica. Entre sus grandes aficiones estaban los toros, durante todas estas miles de corridas, nunca lo escuché decir un olé. Así era siempre disfrutaba silenciosa y discretamente, como hizo muchas cosas en la vida”, recordó su colega y amigo Bruno Newman.

Pionero de las relaciones públicas en el país, Alfredo Arvizu inició su carrera en 1969, cuando en sus propias palabras “sólo existían tres agencias en México y sólo una de origen mexicano”.

En una entrevista que EL FINANCIERO publicó el año pasado, Alfredo Arvizu González recordaba que le tocó enviar los comunicados de prensa a las redacciones de los periódicos, justo cuando la información financiera comenzaba a cobrar relevancia en los medios.

“La información económica, financiera y de negocios empezó a tener relevancia en 1970, y en 1981 con la llegada del periódico EL FINANCIERO hubo un cambio importante en el manejo de la información empresarial”, relataba en entrevista en agosto del 2014.

Fue cofundador en 1973 de la Asociación Mexicana de Comunicadores, predecesora de la Asociación Mexicana de Profesionales en Relaciones Públicas (ProRP), que el año pasado le otorgó el reconocimiento a su trayectoria como Publirrelacionista del año.

“Su aportación a la relaciones públicas siempre fue muy valiosa, te permitía ver el otro lado del problema, le daba la vuelta, era una persona que podía ver las cosas desde arriba, y eso era algo que le apreciábamos mucha gente, porque siempre tenía una opinión valiosa, de buen corazón”, afirmó la presidenta de ProRP, Olga Oro.

Egresado de la carrera de comunicación por parte de la universidad Iberoamericana, Alfredo Arvizu fue el artífice de las directrices de lo que hoy se conoce como comunicación organizacional, recordó su colega, Carlos Bonilla, vicepresidente ejecutivo de AB Estudio de Comunicación.

Él fue una de las personas más importantes en el negocio de las relaciones públicas. Fue el artífice de la comunicación organizacional que hoy en día funciona en muchas empresas. Además fue fundador y promotor de asociaciones de relacionistas públicos

También fue promotor e impulsor de nuevas generaciones de publirrelacionistas, fue docente en la Universidad Iberoamericana, la Anáhuac y la Panamericana.

“Es una gran pérdida, el que Alfredo haya partido nos duele a todos, pero deja un gran legado. Quizá su mejor atributo es que fue una persona muy congruente con su profesionalismo, nos deja a todos un gran ejemplo a seguir”, afirmó Óscar Kaufmann, consultor de comunicación.