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¿Cómo crear una
empresa divertida?

A pesar de que la diversión y el sentido del humor en el trabajo son relacionados con frecuencia con falta de productividad o incumplimiento de metas, empresas que han aplicado la estrategia de divertirse han generado bienestar entre sus trabajadores y los recursos para ser rentables y productivas.
Angélica Hernández
28 enero 2015 23:31 Última actualización 29 enero 2015 5:5
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Al interior de una empresa, la diversión no debe estar peleada con la productividad. (Sabina Iglesias)

“El hombre se distingue de las demás criaturas por la facultad de reír”, dijo el escritor y político inglés Joseph Adisson. Así, la diversión y el sentido del humor forman parte de la vida humana en todos sus ámbitos, incluyendo el trabajo.

El trabajo no siempre tiene que ser serio para que sea productivo, los conceptos de sentido del humor y diversión aplicados al trabajo han sido objeto de muchas investigaciones.

Sin embargo, Mario Zavala, gerente senior para el Desarrollo de Talento de KPMG, explicó que de acuerdo a un estudio realizado en 54 equipos en empresas alemanas, en ningún caso existió baja productividad “por el contrario hubo mayor respuesta ante los retos de las organizaciones, surgimiento de nuevas ideas, innovación, capacidad para resolver problemas y no quedarse en la queja. Hubo un efecto cero a que bajara la productividad”.

Ambos conceptos tienen que ver con promover relaciones positivas dentro del lugar de trabajo, derivado de momentos o actividades que brinden al colaborador disfrute en su jornada laboral, de manera individual o grupal.


A pesar de que estos conceptos están relacionados con falta de productividad, bajo nivel de compromiso con el trabajo o incumplimiento de metas, sobre todo por aquellas organizaciones de cultura tradicional, la diversión en el trabajo ha sido tomada muy en serio por organizaciones altamente productivas y rentables, en México, empresas como: Diageo, Lego, Ingram Micro, Mayan Palace son ejemplos de empresas donde la diversión y felicidad son parte de su filosofía.

Mientras que en Estados Unidos, Southwest Airlines, Sun Microsystems, Aflac, Camden Property Trust, Zappos.com y Perkins Coie, hacen lo suyo para sumarle diversión a su trabajo. Estas empresas viven culturas donde existe alto grado de colaboración, camaradería y donde se fomenta la diversión como estrategia para generar cohesión y bienestar entre los colaboradores, así como un ambiente propicio para ser empresas rentables y productivas.

DEL CHISTE A LA PRODUCTIVIDAD

El sentido del humor dentro del trabajo, más que un conjunto de simples chistes sin sentido, es una forma de intercambio entre los colaboradores que actúa como un agente que ayuda a reforzar las relaciones interpersonales dentro de las organizaciones.

“Al fomentar pensamientos o emociones positivas, ayuda a liberar el estrés o ansiedad acumulada en los lugares de trabajo, ya sea por algún acontecimiento importante o simplemente la tensión acumulada en el día a día”, dijo Amozorrutia y explicó que los efectos de hacer del trabajo un lugar divertido son:

1 Fomenta la socialización y las relaciones positivas en el trabajo: con esto lejos de provocar “mucha plática y poca acción”, consigues que tus colaboradores sientan pertenencia al grupo y a la organización.

2 Genera los mecanismos para enfrentar los cambios: es decir, en un ambiente socialmente positivo se reduce el miedo y la ansiedad que pueden provocar los cambios, lo que genera que el equipo crea firmemente que “estamos todos juntos en esto”.

3 Promueve un clima de apertura y accesibilidad: el sentido del humor en muchos casos rompe las barreras que puedan existir entre niveles jerárquicos, diferentes áreas funcionales o entre pares. Al romper estas barreras se genera apertura en la comunicación y accesibilidad en las personas ya que identifican experiencias, situaciones o ideas en común, ayudando a construir confianza entre ellas de manera natural.

4 Estimula la iniciativa y creatividad de las personas: Cuando la comunicación se abre se promueve un ambiente de escucha activa y de crítica constructiva. La gente entonces puede tener la suficiente confianza para generar espontaneidad en sus palabras o acciones, estimulando la creatividad y la iniciativa en las personas.