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Campamento de entrenamiento para multimillonarios

Cómo heredar su riqueza y tomar decisiones económicas sensatas son algunos de los temas que los multimillonarios discuten en el campamento de entrenamiento realizado por UBS, que adopta el papel de asesor y educador.
Laura Noonan/The Financial Times Ltd.
22 julio 2015 23:43 Última actualización 23 julio 2015 5:5
Management

UBS organiza en Suiza un campamento de entrenamiento para multimillonarios. (Sabina Iglesias)

Es una mañana nublada, y alrededor de 20 hombres y mujeres vestidos casualmente están de pie en una terraza disfrutando de un descanso de sus seminarios. El Lago de Constanza resplandece frente a ellos, rodeado del inmaculado campo suizo.

El panorama es impresionante, pero los delegados probablemente están acostumbrados a vistas mucho mejores. El grupo está compuesto principalmente de multimillonarios, reunidos en este campamento de entrenamiento de UBS en Wolfsberg con la esperanza de obtener conocimientos sobre un tema que unifica a sus 10 nacionalidades: cómo pasar su riqueza a la siguiente generación sin disputas familiares y sin tomar decisiones económicas insensatas.

Aquí ellos son despojados de algunos de los ‘adornos’ de los súper ricos. No se les permite tener empleados. Todo el mundo se queda en el mismo tipo de habitación para “crear una comunidad”, así es que no hay suites, sólo las habitaciones regulares con camas grandes, dos sillas cómodas, elegantes cuartos de baño en suite y arte local en las paredes.

La división de gestión de patrimonio de UBS adopta el papel de asesor y educador durante este ‘campamento’ de tres días, el cual el banco suizo utiliza para profundizar las relaciones con los clientes y atraer a otros nuevos a su banco privado, la división más importante del grupo. También se invitan a ponentes que no pertenecen a UBS.


El grupo de servicios financieros de Suiza está tratando de fomentar oportunidades de negocio, ofreciendo algo que es menos fácil de conseguir que la experiencia disponible en cualquier momento: la oportunidad de codearse con los otros asistentes que se hospeden en las habitaciones de simple lujo en Wolfsberg.

“Las familias con ideas afines de distintas zonas horarias . . . eso es lo que realmente valoran”, declaró Joe Stadler, director de negocios patrimoniales ultra altos de UBS.

En este ‘campamento’ en particular, los asistentes incluyen a una familia europea en su cuarta generación de sucesión, la cual está tratando de encontrar la manera de mantener el negocio familiar en funcionamiento. El padre le dice al grupo que está a favor de que un especialista administre el negocio, pero su esposa, sentada a su lado, quiere mantener los asuntos dentro de la familia.

Al otro lado de la habitación, un padre asiático reflexiona sobre qué hacer con un hijo que no tiene ningún interés en dirigir la empresa familiar. Un padre egipcio se preocupa acerca de cómo puede mantener a sus cuatro hijas involucradas en el negocio cuando, tradicionalmente en Egipto, las mujeres casadas están más cerca de las familias de sus maridos.

“Siento un enorme alivio de ver diferentes familias con experiencias similares”, expresó uno de los asistentes, que prefirió permanecer en el anonimato, y añadió que el campamento le había dado ideas que podría presentar a otros miembros de su familia.

UBS -la cual ha identificado a los “ultras” como el grupo de mayor crecimiento potencial de su banca privada- gasta “una cantidad de un dígito bajo de millones de euros” organizando ‘campamentos’ como éste anualmente.

La buena disposición de los súper ricos de asistir a tales cursos puede considerarse una manifestación más de las fuerzas que impulsan las ventas del libro de Thomas Piketty ‘Capital in the Twenty-First Century’.
A la vez que las empobrecidas clases medias recurren a este exitoso libro para entender cómo y por qué ‘perdieron terreno’ ante los ricos, los multimillonarios buscan asesoramiento personalizado sobre cómo mantener su acrecentada ventaja.

El Sr. Stadler declaró que los ricos están, de hecho, particularmente preocupados por la preservación de sus fortunas en la actualidad porque la riqueza que está en manos del 0.1 por ciento más rico ha estado aumentando durante décadas, por lo cual temen que un “punto de inflexión” está por llegar.

Algunos de los otros temas tratados - como la rivalidad entre hermanos- son más atemporales. Otros son culturales. “En la cultura asiática, se mandan a los hijos a lugares como Harvard, pero cuando vuelven, los padres muy pronto se dan cuenta de que no sólo están mejor educados, sino que también están ‘infectados’ con una cultura bastante diferente”, declaró Peter May, profesor honorario de WHU Otto Beisheim School of Management, la cual presenta algunos de los seminarios.

En numerosos mercados emergentes, la tradición de que el hijo varón mayor sea el heredero es todavía prevalente. “Hay casos en que el hijo ha sido preparado . . . y luego el padre se da cuenta, después de seis o siete años, de que él no constituye la mejor opción”, dijo el Sr. Stadler.
Laura Pancera, directora de desarrollo del patrimonio neto ultra-alto de UBS, indicó que los intercambios interculturales son particularmente útiles durante el curso.

Un asunto que UBS no desea discutir públicamente es el tema de los impuestos, un tema cada vez más delicado desde que los bancos suizos se vieron obligados a pagar multas por ayudar a los clientes a evadir impuestos en EEUU. UBS pagó $780 millones de dólares en un acuerdo extrajudicial en 2009 y evitó la persecución penal.

El Sr. Stadler cita dos extremos para demostrar que no existe solamente un camino hacia el éxito: la compañía de inversión Haniel en Alemania, la cual tuvo sus orígenes en 1756 y a cuyos más de 680 accionistas familiares no se les permite manejar nada en el negocio; y la familia detrás de Hermes - la empresa fabricante de bienes de lujo francesa- la cual tiene un enfoque basado en una mayor participación familiar. “Ambas son exitosas”, declaró.

Con una duración de tres días, el “programa de transición de la familia” de UBS no alega poder convertir en futuros directores ejecutivos a los sucesores que estén lejos de ser idóneos o que estén renuentes. Ni tampoco ofrece el tipo de entretenimiento al cual algunos de los asistentes pudieran estar acostumbrados.

“Yo no apoyo llevar a los jóvenes a una discoteca”, declaró la Sra. Pancera. “En el pasado ofrecimos mucho de eso y lo que sucedió fue que no se aparecieron la mañana siguiente”.