Opinión

Zepeda revive discurso petrolero de AMLO

Que Juan Carlos Zepeda Molina haya tenido que redireccionar el discurso del gobierno para afirmar que sí valdrá la pena que las empresas internacionales inviertan en los 14 yacimientos de aguas someras que ayer se publicaron para licitar la Ronda Uno, es un síntoma nítido de la lectura que hace el gobierno del desplome de los precios del petróleo. Lectura que acepta precios internacionales bajísimos durante al menos un par de años.

Y así fue, el presidente de la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) fue específico para insistir en que sí será rentable invertir en estos campos petroleros, gracias a lo extremadamente barato que resulta extraer petróleo.

Quien quiera decir que no se aguó la fiesta energética de nuestro país tras la aprobación de las leyes secundarias estaría equivocado. Claro que hubo afectación. De hecho, parece que los astros se alinearon en contra, porque al alimón en que las leyes secundarias se estaban aprobando durante el verano en el Congreso, iniciaba también la caída de precios.

De manera que tenemos un viraje; dos elementos discursivos nuevos que el gobierno federal acentúa a partir de ahora en materia petrolera. El primero, el de Zepeda, insistiendo en el tema de los costos, diciendo que para extraer cada barril se necesitan únicamente 20 dólares, con lo que precios de 65 dólares en el mercado internacional arrojan de todas formas una utilidad jugosa. Y el otro argumento, con mayor visión, el del secretario Pedro Joaquín Coldwell, afirmando que es el largo plazo lo que verdaderamente importa y que las empresas globales llegarán aquí para quedarse décadas.

Recuérdese que el gobierno quería evitar el discurso de Andrés Manuel López Obrador, en el sentido de que la reforma energética era indeseable. AMLO descansaba su argumento diciendo que extraer cada barril de petróleo era muy barato, alrededor de 10 dólares, y que la utilidad de Pemex era mucha, lo mismo que su corrupción. Todo ese discurso era minimizado desde el oficialismo. Curioso es que ahora este tema de los costos lo reconoce –y lo acentúa– oficialmente el presidente de la CNH. Es cierto: extraer un barril es muy barato, y ése será el argumento para atraer inversionistas a la Ronda Uno. Ojo, eso ya lo sabían los inversionistas, el tema es que ahora, ante la caída de precios, el gobierno lo tiene que sostener públicamente.

Nunca he creído en los disparates de AMLO en relación a que las empresas globales se quieren embolsar nuestra riqueza petrolera. La reforma energética es profunda y la que necesitábamos. Pero qué suerte la del tabasqueño, que resultó favorecido desde la CNH, institución que ahora suscribe uno de los pilares argumentales que siempre sostuvo.

Twitter: @SOYCarlosMota