Opinión

Yellen infunde esperanza a los mercados

Ante la estrategia gradual de desmantelamiento de los programas monetarios de la Reserva Federal (Fed), que implican una disminución gradual en la cantidad de dinero que se inyecta a los mercados financieros globales diariamente, la expectativa en las distintas clases de activos debería de generar incrementos en las tasas de interés de largo plazo en los bonos del Tesoro, un incremento en los spreads de las tasas de bonos soberanos respecto a la tasa de los bonos del Tesoro, un fortalecimiento del dólar contra todas las monedas y con una mayor fuerza frente al yen japonés, dado que el banco central de Japón continúa aventando yenes al mercado, una reducción en los precios de las acciones en los mercados americanos y con mayor intensidad en los mercados emergentes, así como disminuciones en las cotizaciones de las materias primas.

Pero lo que hemos visto en las últimas semanas es todo lo contrario. Las tasas de los bonos del Tesoro han descendido de 2.85 a 2.60 por ciento. La sobretasa de los bonos mexicanos en pesos ha bajado de 4.10 a 3.40 por ciento en los últimos dos meses.

El dólar se ha debilitado. El euro se ha fortalecido, cotizando entre 1.38 y 1.39 dólares por euro, al igual que el real brasileño, que ha bajado su cotización de 2.37 a 2.22 reales, o el peso mexicano que está bajando de 13.40 a 13.05. Las monedas emergentes se están fortaleciendo.

Las bolsas americanas han mantenido su trayectoria alcista, a excepción del Nasdaq, dada la expectativa pesimista sobre sus reportes al primer trimestre. Las bolsas emergentes se han recuperado. El Bovespa ha subido de 46 mil puntos a 52 mil puntos, en tres semanas, la Bolsa Mexicana de Valores ha subido de 37 mil a 41 mil puntos.

Los precios de las materias primas están teniendo una recuperación, y el oro está bajando. El oro ha estado bajando desde mil 380 hacia los mil 290 dólares por onza, por una percepción de muy baja inflación, el petróleo se encuentra arriba de los 105 dólares por barril.

La razón principal de esta tendencia positiva de los mercados es la debilidad que aún presenta el mercado laboral en los Estados Unidos junto con una inflación muy reducida. El último dato de creación de empleo de marzo presentó 192 mil plazas, mientras que el mercado esperaba ver una cifra superior a los 200 mil puestos. La inflación de los últimos 12 meses aumentó apenas de 1.1 a 1.5 por ciento anual en marzo. La inflación reflejada en el gasto del consumidor se ubica en 0.9 por ciento anual. Cifras muy alejadas de un mínimo aceptable por la Fed que se ubica en 2.0 por ciento.

Aun cuando Janet Yellen, presidenta de la Fed, afirmó el pasado 19 de marzo que las tasas de corto plazo podrían empezar a aumentar dentro de los próximos 12 meses, en sus últimos discursos se ha empeñado en enfatizar que la debilidad laboral y el riesgo de deflación, que aún prevalecen, hacen prever que todavía se requiere de un plazo muy largo para empezar a aumentar las tasas de corto plazo.

En estos días hemos empezado a conocer los reportes de resultados de las empresas al primer trimestre, y en las próximas dos semanas vamos a esclarecer el impacto del frío extremo en Estados Unidos y de la reforma fiscal en México en los resultados de las emisoras.