Opinión

Yanukovich regresa al “extranjero cercano”


 
Rusia prosigue el fortalecimiento de su política exterior y si en octubre detuvo un ataque de la Alianza Atlántica sobre Siria y el fin de semana Irán logró un acuerdo nuclear con Washington, gracias en buena medida al respaldo que por largos años le brindó el Kremlin, el jueves se apuntó otro éxito con el intempestivo rompimiento de las negociaciones comerciales entre Ucrania y la Unión Europea.
 
 
Desde la desintegración de la Unión Soviética en 1991, Ucrania se ha debatido entre su región occidental, europeísta, y la oriental, más atrasada y rusófona como uno de cada tres habitantes del país, favorable a mantener lazos prioritarios con Moscú. La “revolución naranja” de 2004 dio ventaja a la primera, pues el actual presidente, Viktor Yanukovich, fue derrocado por grandes manifestaciones a un mes de asumir tras un presunto fraude electoral. Sin embargo, Viktor Yushchenko, su sucesor, que prometió acabar con la corrupción y la pobreza, colocando a Kiev en camino hacia la UE y la OTAN, poco pudo hacer luego de que fuera víctima de un misterioso envenenamiento que muchos atribuyen a Rusia.
 
 
La mala gestión de Yulia Tymoshenko, llamada “la princesa del gas” por el manejo de los intereses energéticos con los que se enriqueció, aumentó la frustración de los ucranianos. Yanukovich regresó al poder en 2010. Tymoshenko purga sentencia de siete años de cárcel por sus abusos ––para Bruselas se trata de una represalia política–– y el enorme país, alguna vez llamado el granero de Europa, padece la peor crisis en el viejo continente después de Grecia, destaca AFP, con una contracción económica de cinco trimestres en fila.
 
División
 
De acuerdo a cifras de la UE, 25.3 por ciento de las exportaciones ucranianas se dirigen a ese bloque, por 24.1 por ciento hacia Rusia. El acuerdo de asociación que Yanukovich estuvo cerca de firmar y que ha desencadenado protestas en Kiev y otras ciudades sin duda habría inclinado la balanza para el “club de los 28”, que además habría clavado una pica en un territorio estratégico, que alberga en la península de Crimea a la principal base naval rusa del Mar Negro.
 
 
Era mucho lo que estaba en juego y, aunque lo niegue, Vladimir Putin avanza en el proyecto de devolver el “extranjero cercano” a la órbita rusa. Algunos especialistas sostienen que la reconstrucción de lo que fue la URSS empezará cuando Kiev entre plenamente, como Bielorrusia, a la esfera de Moscú. Entre tanto, el fin de semana también hubo manifestaciones en la pequeña Moldova, pero en contra del pacto que su gobierno negocia con la UE.